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Mejor aprender idiomas en el 2015 y no esperar al 2016

Ventajas aprender idiomas: 7 razones científicas para hacerlo

1. Mejor “flexibilidad cognitiva”

Según un estudio de The Journal of Neuroscience, los adultos que han hablado dos lenguas desde su infancia tienen mejor flexibilidad cognitiva, es decir, tienen más facilidad para adaptarse a una circunstancia nueva o inesperada que los adultos que sólo hablan una lengua. En el estudio, los participantes tenían que completar una tarea de flexibilidad cognitiva; aunque tanto los adultos monolingües como los bilingües fueron capaces de completarla, los bilingües lo hicieron con más rapidez y además determinadas partes de su cerebro necesitaron menos energía para llevarla a cabo.

2. Agilidad mental durante más tiempo

Esto también se cumple en las personas que aprenden una segunda lengua siendo ya mayores, de acuerdo con un reciente estudio publicado en Annals of Neurology. En la investigación, se realizaron tests de inteligencia a los participantes, hablantes nativos de inglés, cuando tenían 11 años y unas décadas después, cuando cumplieron los 70. La gente que hablaba dos o más lenguas mostró mejores capacidades cognitivas (especialmente en los tests de inteligencia general y de lectura) con respecto a su nivel de base en comparación con las personas que sólo hablaban una lengua.

3. Las palabras se ven de forma diferente a como lo hacen los monolingües

La gente que habla dos lenguas puede procesar ciertas palabras más rápido, sobre todo si dicha palabra tiene el mismo significado en ambas lenguas, según un estudio de Psychological Science. Gracias a la tecnología de movimiento ocular, los investigadores descubrieron que las personas bilingües pasan menos tiempo observando los llamados “cognados” (palabras de distintos idiomas que comparten la misma raíz morfológica, como por ejemplo, “lune” en francés y “luna” en español), lo que sugiere que su cerebro necesita menos tiempo para procesar la palabra, explicaba Scientific American.

4. No hay inmunidad al Alzheimer, pero sí se desarrolla de forma más tardía

Cualquiera puede padecer Alzheimer, pero las personas bilingües desarrollan esta enfermedad cuatro o cinco años más tarde que las monolingües, de acuerdo con los descubrimientos presentados en el encuentro de 2011 de la American Association for the Advancement of Science. En el estudio participaron 450 pacientes con Alzheimer, la mitad de los cuales habían hablado dos lenguas la mayor parte de sus vidas.

5. Los niños resuelven mejor los problemas

Parece que los niños bilingües realizan mejor las tareas que implican creatividad y capacidad de resolución de problemas, según una investigación publicada en el International Journal of Bilingualism. En el estudio participaron 121 niños, la mitad bilingües, y se les pidió que completaran tareas relacionadas con la repetición de series de números, la resolución mental de problemas matemáticos y la reproducción de patrones con bloques de color, explicaba HealthDay.

6. Su cerebro cambia de tarea con más facilidad

Los niños bilingües pueden ser más rápidos al cambiar de tarea, de acuerdo con un estudio de Child Development. En el estudio, tanto niños bilingües como monolingües tenían que observar imágenes de animales o figuras de colores en una pantalla de ordenador. Cuando a los niños se les pidió que pulsaran un botón para cambiar de las imágenes de animales a las imágenes de colores, los niños bilingües lo hacían más rápido.

7. La capacidad de pensar en otra lengua ayuda a tomar decisiones más razonadas

Cuando la gente piensa en otra lengua tiene más probabilidades de tomar una decisión racional en una situación problemática, según una investigación de 2012 de la revista Psychological Studies. Debido a que las personas, por naturaleza, son reacias a la pérdida, tienden a tomar decisiones que la minimicen, aunque la balanza esté inclinada a su favor. No obstante, investigadores de la Universidad de Chicago descubrieron que cuando la gente piensa en una lengua extranjera, esto les da distancia, lo cual les ayuda a tomar decisiones más deliberadas y menos dependientes de las emociones. “Quizás el factor más importante es que una lengua extranjera tiene menos resonancia emocional que la lengua materna”, comentaba Sayuri Hayakawa, investigadora del estudio. “Una reacción emocional puede conllevar decisiones motivadas por el miedo más que por la esperanza, aunque las probabilidades nos sean muy favorables”.

Fuente:

http://www.huffingtonpost.es/2014/07/01/beneficios-de-aprender-idiomas_n_5514494.html

6 de cada 10 españoles estudian inglés por motivos laborales

El inglés está cada vez más presente entre los españoles, que se preocupan día tras día en hablarlo con la mayor fluidez posible. Ante la actual crisis económica, tener un buen currículum vitae y un nivel alto de inglés se considera esencial para poder conseguir trabajo en un mercado cada vez más competitivo y exigente.

Así lo refleja un amplio estudio realizado por ABA English, academia online especializada en una metodología de aprendizaje única basada en los principios del método natural.

Según datos de la reciente investigación elaborada entre más de dos millones de alumnos, el 59% de los españoles estudia inglés por razones laborales, un porcentaje mayor a la media mundial, situada en un 54%. Cada vez hay más estudiantes que consideran que hablar una lengua extranjera es clave para lograr una carrera profesional más fructífera en un mundo cada vez más globalizado. No obstante, el 17% de los españoles reconoce que cursa inglés por sus inquietudes culturales de aprender un nuevo idioma, mientras que un 14% lo hacen para hablar con mayor fluidez en sus viajes al extranjero y el 10% restante por motivos varios.

Los españoles, muy interesados en aprender inglés

Está a la orden del día el bajo nivel de inglés de los españoles en comparación con muchos otros países de la Unión Europea. Hasta un 18% de las personas que acude a aprender la lengua no cuenta con ningún tipo de formación previa al respecto, mientras que un 40% lo hacen tras haber dado sus primeros pinitos en la escuela. Un 27% asegura haber estudiado ya algún curso en academia o en clases particulares. El 15% restante tiene como experiencia previa búsquedas por Internet, entre otras.

Ante la evidente falta de nivel, los españoles se están poniendo manos a la obra para ser cada vez más competitivos en el mundo laboral. Tanto es así que ABA English ya cuenta con cerca de 350.000 de alumnos (17% en cuanto a porcentaje del estudio se refiere) en este país. Lo mismo ocurre con los italianos (17,2), los brasileños (11,8%) y franceses (10,6%). Otros de los países que lideran este ranking son México (8,2%), Colombia (4,2%) y Canadá (2,9%).

El inglés, un valor añadido para trabajar

Tener un buen nivel de inglés es algo deseado por millones de españoles, conscientes de que se pueden quedar aislados laboralmente si no son capaces de hablar la lengua con fluidez. Las empresas valoran que sus empleados estén tratando de perfeccionar su dominio del inglés. Tanto es así que el 57% de los españoles que estudian inglés se encuentran además trabajando. Un dato que refleja la estrecha relación existente entre trabajar y hablar inglés. El resto de los encuestados están buscando trabajo (23%) o aún estudiando (20%).

¿Cuestión de hombres o de mujeres?

A diferencia que en el pasado, son ya muchas las mujeres que ocupan cargos directivos y de alto nivel. Sus inquietudes por aprender son mayores, incluso para mejorar su formación con el dominio de una lengua extranjera. Según el reciente estudio de ABA English, el 54% de los españoles que cursan inglés son mujeres, mientras que el 46% restante son hombres.

Los más mayores, los nuevos estudiantes

Tenemos la tendencia a pensar que el estudio de inglés está hecho para los más jóvenes. Sin embargo, es cada vez más frecuente ver cómo la gente mayor se interesa por aprender una nueva lengua, ya sea por motivos familiares -como puede ser el caso de querer entender un nuevo idioma para viajar a ver a un hijo que vive en el extranjero- o por la simple razón de enriquecerse culturalmente.

Sea como fuere, lo cierto es que el 15% de los españoles que cursa inglés tienen 55 años o más, mientras que el 23% iguala o supera la barrera de los 45 años. El 27% de los estudiantes de esta lengua extranjera tienen entre 35 y 44 años, un 22% entre 25 y 34 años, mientras que, sorprendentemente, los menores de 25 años sólo representan el 14% del total.

Fuente:

http://ecoaula.eleconomista.es/interstitial/volver/216172702/campus/noticias/6261491/11/14/6-de-cada-10-espanoles-estudian-ingles-por-motivos-laborales.html

Una de cada tres ofertas de trabajo pide saber idiomas y el inglés es el más demandado.

Una de cada tres ofertas de empleo en España requiere conocimientos de, al menos, un idioma, según se recoge en el último informe Infoempleo Adecco del mes de noviembre. Esta tendencia sigue al alza y viene determinada por la actividad laboral que se desarrolla en el puesto de trabajo, los referentes de conocimiento especializado para ese puesto y la nacionalidad de la empresa.

El inglés sigue siendo la lengua más demandada, con el 88,9% de las ofertas. Le sigue (de lejos) el alemán, que se convierte por primera vez en la segunda lengua con el 7,2% de las ofertas, desbancando al francés, que desciende a la tercera posición con el 7,1% de los puestos de trabajo.

Pero, a pesar de que la mayoría de las empresas lo requiere, ¿por qué todavía en España el inglés no se domina correctamente? ¿aprender inglés es realmente complicado para los españoles? ¿cuáles son los motivos de que cause tanta confusión?

1- Familias lingüísticas distintas

El inglés no es una lengua romance, sino que es de origen germánico, por lo que cuenta con sonidos vocálicos que no tenemos. El sistema del español está compuesto por 5 vocales, mientras que en inglés hay más del doble de sonidos vocálicos. Este hecho deja a los españoles más vulnerables que, por ejemplo, los portugueses, ante el inglés. Nuestros vecinos parten con ventaja al contar con un sistema vocálico todavía más complejo que el anglosajón.

2- Traducciones al pie de la letra

El apasionante mundo de las malas traducciones del español al inglés, y viceversa, parece inagotable. Es importante saber que once a day no se traduce como “once veces al día”, o que cuando queremos destacar en inglés que algo “es la leche”, no hay que soltar It’s the milk.

3- Despiste de género

Los ingleses sufren aprendiendo que “moto” es una palabra femenina, o que “planeta” es masculina, a pesar de sus terminaciones. Pero nosotros también nos encontramos con dificultades cuando tratamos de usar en inglés nuestro pronombre “su”, que se acaba desdoblando en his, her o its. Un apunte vital de acordarse si no queremos dar a entender que nuestra novia es un hombre, o que nuestro padre es en realidad una mujer.

4- La ortografía y la pronunciación

El inglés parece carecer de reglas de ortografía y de pronunciación. En castellano, por ejemplo, la “a” siempre se pronuncia “a”, sin complicarnos la vida. En cambio, en el inglés la “a” puede sonar “a”, como en el caso de Apple, o “ey”, como en “ape”. Y si la vocal se combina con otra, la pronunciación se enreda todavía más.

5- Sílaba tónica

Algunas palabras que terminan con el sonido “el” se escriben “-el”, tales como “novel” o “cancel”, pero otras van con “-le” como cable o little. ¿A qué se debía todo esto? Muy sencillo. Las palabras que terminaban en “-el” tenían sílaba tónica aguda, es decir, al final. Pero el idioma ha ido evolucionando y su forma de escribir ya no refleja su pronunciación.

6- Arbitrariedad histórica

Muchos esfuerzos se hicieron en el pasado para estandarizar la forma de escribir el inglés. No obstante, en muchas ocasiones los académicos encargados de ello acabaron creando más caos del necesario.

Por ejemplo, en el siglo XVI decidieron insertar una “b” en las palabras dette (deuda) y doute (duda) para así recordar mejor su raíz latina. Ahora las vemos escritas como debt y doubt, claro que ambas “b” son mudas.

7- Dos son compañía

En castellano los verbos cambian con el sujeto, por lo que no necesitamos mencionarlo. Así, podemos decir tranquilamente “jugó” y entender que se está hablando de la tercera persona del singular. Pero en el inglés es otra historia. Si decimos play podemos estar hablando de él, pero también de nosotros, de ellos… ¡Imposible tenerlo claro! Por ello, en inglés es vital indicar siempre el sujeto si queremos que nos entiendan.

Fuente:

http://www.libremercado.com/2014-12-02/por-que-a-los-espanoles-nos-cuesta-aprender-ingles-1276534972/

9 razones por las que la gente no alcanza la fluidez en inglés

1. “No soy bueno con los idiomas”

Es cierto que algunas personas son mejores aprendiendo idiomas que otras, pero tienes que aceptar que hay gente que simplemente, con o sin un don, lo anhelan más.

En este sentido, el mejor don que puedes tener es REALMENTE QUERER APRENDER. Al menos que tengas algunas deficiencias de aprendizaje serias, estás en perfectas condiciones para aprender inglés. Puede que requiera de más dedicación y paciencia, mejores estrategias, hábitos de estudio y conciencia de tu estilo de aprendizaje; pero decir que lo que te detiene es el hecho de que no eres muy bueno con los idiomas, no es una buena excusa.

La gran mayoría de la gente que ha aprendido a hablar inglés como una segunda lengua no tiene un don., sino que han aprendido a través del trabajo duro y persistente, evitando excusas y superando los obstáculos que todo el mundo afronta.

2. “Me da mucha vergüenza hablar”

Si no lo usas, lo pierdes. La vergüenza o la pereza que impide que hables hará que olvides todo lo que has aprendido hasta ese momento en tu proceso de aprendizaje. Éste es el gran problema que muchos institutos tienen: no crean suficientes oportunidades para hablar en situaciones auténticas.

Si no usas las cosas básicas que aprendes, ningún tipo de gramática avanzada te ayudará a recordar las cosas que has aprendido superficialmente y olvidado por falta de ponerlas en práctica.

Sumado a esto, el hecho de no hablar contribuye a un bloqueo psicológico de todo el proceso de aprendizaje. Así que ¿cuál es el mejor consejo? Abre tu boca. Ya sea en el aula, en la ducha, con amigos que hablan poco o mucho, o con extranjeros en la vida real o por Skype, deja de sentir vergüenza y ABRE TU BOCA.

3. “Los adultos no aprenden idiomas muy bien”

A pesar de que es cierto que un adulto no tiene la misma habilidad que un niño para aprender un idioma extranjero, creo que muchos no nos estamos dando el crédito suficiente. Ser un estudiante adulto tiene muchas ventajas, como por ejemplo: mayor consciencia de nuestro proceso de aprendizaje, el hecho que sabemos lo que queremos, y el hecho que podemos planificar nuestro proceso.

Mientras que es cierto que la mayoría de los estudiantes de idioma adultos nunca perderán completamente su acento, es posible reducirlo usando métodos inteligentes. Sin embargo, si te estás comunicando bien, ¿cuál es el problema con tener un acento? Es quienes somos, de dónde venimos, y una parte importante de nuestra identidad. A veces incluso nos hace sonar sexy y exóticos.

El mundo está lleno de estudiantes de idioma adultos que hacen un excelente trabajo comunicándose y no hay razón por la que no puedes ser uno de ellos.

4. “No tengo tiempo”

No necesitas inscribirte en un instituto de inglés, pagar mucho dinero, o  disponer de varias horas libres por día.

Con tan solo inscribirte y asistir al programa adecuado tendrás mucha ayuda y recibirás una estructura adecuada. Si realmente no tienes tiempo, usa tu imaginación y aprende de la mano de la tecnología en los momentos que más te convenga.

Inglés para la vida es un excelente sitio para comenzar. Allí encontrarás muchos podcasts gratuitos que puedes descargar para aprender mientras, por ejempli, manejas tu auto. Además puedes hacer uso de blogs, videos de Youtube, y muchos otros recursos gratuitos. Si te esfuerzas lo suficiente buscando, encontrarás toneladas de recursos que te ayudarán a aprender inglés sin necesidad de que gastes un centavo.

5.“Necesito ir a un país de habla inglesa”

No necesitas viajar al otro lado del océano para entrar en contacto con el idioma. Hay personas que hablan inglés en todos lados si realmente te tomas el tiempo para buscarlos, y cuando estés en un punto de tu aprendizaje en el que la “inmersión” es algo que te daría un gran impulso, hay otras opciones también.

Puedes encontrar extranjeros en tu ciudad. En Belo Horizonte conozco tres comunidades internacionales: Real Life English, Minas Internacional, y Couch Surfing. Aparte de esto puedes organizar tu vida de forma tal que recibas un constante flujo de inglés nativo, con recursos como podcasts, radios online, programas de televisión, películas, y música.

Lo más importante es hagas del inglés una parte de tu vida. Encuentra la forma para hacerlo divertido.

6. Falta de un propósito claro

Mucha gente no tiene un verdadero PORQUÉ por el cual aprender un idioma. Aun si es cierto que tienes que estudiar inglés por tu profesión, si ésta es la primera cosa que se te viene a la cabeza cuando piensas en el idioma, el proceso de aprendizaje será largo, lento y tedioso. Esto conlleva a la falta de amor por lo que haces y a tener un enfoque mecánico.

Aquellos que aprenden el idioma por motivación externa, generalmente no lo disfrutan. Se aburren y cansan fácilmente y no muy a menudo se dedican a ello.

Entonces, ¿cuál es la solución? Busca un propósito más profundo y cultívalo. Piensa en lo que estás aprendiendo y usa esto como una fuente de inspiración. Aquí encontrarás una inspiradora historia de propósito y perseverancia aplicada al aprendizaje de un idioma.

7. Falta de responsabilidad

Mucha gente pretende pagar para que alguien aprenda inglés por ellos, o adquirir el idioma como si fuera un chip que se inserta en el cerebro. No entienden que para aprender un idioma, uno necesita asumir la responsabilidad que ello implica, y no dejar el aprendizaje en las manos de un profesor, instituto o circunstancias de la vida.

Por supuesto, un instituto o un profesor también tienen sus propias responsabilidades a cumplir, pero el profesor en si es más un facilitador que debe mostrarle al estudiante la puerta al aprendizaje. TÚ eres el que tiene que caminar a través de ella con tu propia fuerza de voluntad.

El inglés no es un chip en tu cerebro, sino un proceso personal en el que debes trabajar todos los días. Sí, TODOS LOS DÍAS. La excelencia (=fluidez) no es algo fácil o rápida. No se obtiene con esfuerzos al azar de dos veces a la semana.

8. Falta de un buen plan/método

Si quieres aprender inglés, necesitas decidirte, clarificar los motivos, investigar bien el camino hacia el éxito, y recién entonces ordenar tu vida y ejecutar. A menudo mucha gente no organiza su vida en torno a un aprendizaje exitoso del inglés porque no tienen un buen plan, no se hacen un tiempo para aprender día a día (afuera del aula), y no investigan qué es lo que hace que un instituto y/o método sea bueno.

La gente busca soluciones rápidas y sencillas a los problemas que tienen que afrontar. Si no tienes éxito aprendiendo inglés, detente y pregúntate a ti mismo “¿por qué quiero aprender?” y asume la responsabilidad de tu propio aprendizaje. Y RECIÉN ENTONCES  puedes comenzar a buscar gente que te pueda ayudar.

Reflexiona acerca de las cosas que he mencionado aquí y luego conversa con tus amigos que han tenido éxito aprendiendo inglés. Pídeles consejos, investiga en internet, visita varias instituciones, observa algunas clases, y aprende a diferenciar lo que es un uso astuto del marketing y lo que es verdadera calidad.

9. Falta de imaginación

La vida y el inglés no son dos cosas separadas cuando usas tu imaginación para aprender. El problema es que la mayoría de la gente trata al inglés como si fuera una materia de la escuela, lo cual es el peor modo para aprender un idioma. A pesar de que estas estrategias pueden (en cierta medida) ayudar, la fluidez en el inglés no se consigue a través de la memorización, gramática o libros de ejercicios.

La fluidez es una danza, un arte, una práctica y una pasión. El estudiante debe relacionar su experiencia de vida con el idioma, para así poder hacer que su imaginación y estilo de estudio fluyan, y para poder dar significado al proceso de aprendizaje. Esto va de la mano con tener un sentido de propósito (#6) porque la imaginación generalmente proviene de un propósito.

Éstos son algunos signos que pueden indicarte que no estás usando tu imaginación: no te diviertes, no tienes ansias por aprender, inventas excusas, y no utilizas tus habilidades naturales.

Entonces, ¿cómo incentivar tu imaginación? Clarifica cuál es el propósito que te lleva a querer aprender y conéctalo con lo que haces y disfrutas, incluyendo tus habilidades naturales, tus intereses, y tu vida. Eso es imaginación.

Qué puedes hacer hoy

Un desafío para ti: tómate 20 minutos para pensar qué es lo que te detiene. Realiza un lluvia de ideas. Anota en un papel un millón de ideas sin filtro alguno. ¿Por qué quieres aprender inglés? ¿En qué eres bueno y cómo puedes aplicar eso al inglés? ¿Cómo puedes cultivar placer por aprender inglés?

No dejes que ninguna excusa te distraiga. Asume la responsabilidad y acepta las respuestas. Piensa acerca de algo que amas hacer e imagina cómo sería si tuvieras la misma pasión por el inglés. Recuerda: “la vida es un viaje, no un destino”. Exactamente lo mismo es tu aprendizaje del inglés. La pregunta del millón es: ¿cómo podrías disfrutar cada paso y al mismo tiempo estar seguro que estás en el buen camino hacia la fluidez? La respuesta solo la sabes tú.

Fuente:

http://reallifeglobal.com/la-fluidez-en-ingles/

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European Day of Languages 2014!

 

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Europa der Sprachen

Wie viele Sprachen auf der Welt gesprochen werden, ist schwer zu sagen. Wer sich nicht mit Linguistik beschäftigt, ist von dieser Äußerung oft überrascht. Doch auch für Europa trifft sie zu, und das ist nicht verwunderlich.

Auf dem europäischen Kontinent gibt es Sprachen, die schon fast ausgestorben waren und dennoch in letzter Zeit wieder aufgelebt sind (wie z.B. das Krimtatarische, die Sprache eines deportierten Volkes), Sprachen, die mit ihren Sprechern nach Europa gekommen sind (wie z.B. das Chinesische), Sprachen, die auf Wunsch der Gesellschaft als Element der Identifizierung und des gesellschaftlichen Zusammenhalts auf der Grundlage anderer bereits bestehender Sprachen entstanden sind (wie z.B. das Luxemburgische, ursprünglich ein deutscher Dialekt) und Sprachen, die wieder ins Leben gerufen werden sollen (wie z.B. das Kornische). Leider sind auch manche Sprachen im Aussterben begriffen (wie das Aragonesische). Aus all diesen Gründen ist es schwierig, genau festzulegen, wie viele Sprachen in Europa gesprochen werden.

Grob gesagt kann man davon ausgehen, dass es auf dem Europäischen Kontinent – vom Atlantischen Ozean bis hin zum Ural, aber ohne den Kaukasus – um die siebzig Sprachen gibt. Die verschiedenen Taubstummensprachen sowie die Sprachen der aus aller Welt nach Europa gekommenen Immigranten sind hierin nicht inbegriffen.

Die meisten dieser siebzig Sprachen gehören zur indoeuropäischen Sprachfamilie. Das bedeutet, dass sie einen gemeinsamen Ursprung haben und untereinander Ähnlichkeiten aufweisen, auch wenn diese Ähnlichkeiten – z.B. zwischen dem Italienischen und dem Schwedischen – oft nur von Experten bestimmt werden können, da sie auf den ersten Blick nicht mehr erkennbar sind. Darüber hinaus gibt es in Europa Sprachen aus der uralischen Sprachfamilie (wie Finnisch, Estnisch, Sami oder Ungarisch) und der altaischen Sprachfamilie (wie Türkisch oder Tatarisch). Daneben ist eine Sprache, das mit dem Arabischen verwandte Maltesische, der afroasiatischen Sprachfamilie zuzuordnen, und eine weitere Sprache, das Baskische, gehört überhaupt keiner bekannten Sprachfamilie an.

Die indoeuropäischen Sprachen sind in Europa vertreten durch die baltischen Sprachen (Lettisch oder Litauisch), die keltischen Sprachen (wie das irische Gälisch, das Walisische oder das Bretonische), die slawischen Sprachen (wie Russisch, Polnisch, Sorbisch oder Mazedonisch), die germanischen Sprachen (wie Englisch, Deutsch, Friesisch oder Isländisch) und die romanischen Sprachen (wie Katalanisch, Rumänisch, Spanisch oder Okzitanisch), sowie auch durch das Griechische, das Albanische und das Romani, einer indoiranischen Sprache, die von vielen europäischen Zigeunern gesprochen wird.

Die europäischen Sprachen haben im Lauf der Geschichte dank ihrer fruchtbaren Wechselbeziehungen untereinander viele Wörter voneinander und selbstverständlich auch von Sprachen anderer Kontinente übernommen. So hat zum Beispiel das Türkische zahlreichen europäischen Sprachen Wörter wie z.B. Cahv-Jar (‘Kaviar’) oder Yoğurt (‘Joghurt’) geliehen. Das in vielen Sprachen verwendete Wort Sauna kommt aus dem Finnischen.

Die wichtigste Herausforderung, der sich die europäischen Gesellschaften heutzutage gegenübergestellt sehen, besteht im Erhalt der sprachlichen Vielfalt, die sich schon seit jeher entwickelt hat, ohne dass dies ihre bemerkenswerte kulturelle Einheit beeinträchtigt hätte, und in der Einbeziehung der Sprachen der heute so wichtigen Immigranten. Dies bedeutet, Lösungen für eine länderübergreifende Kommunikation zu finden, bei denen keine Sprache die Vorherrschaft übernimmt, und gleichzeitig alle schwächer gestellten und somit vom Aussterben bedrohten Sprachen des europäischen Kontinents zu beleben.

Quelle:

http://www10.gencat.cat/casa_llengues/AppJava/de/diversitat/diversitat/llengues_europa.jsp

Sprachen in Europa: Kommunikation – Partizipation – Identität

Die Europäische Union ist der Zusammenschluss von 27 Staaten, in denen 23 Nationalsprachen gesprochen werden. Dies ist Ausdruck der kulturellen Vielfalt Europas. Sie ist Teil der europäischen Identität. Zu dieser Identität zählen auch die vielen Regionalsprachen in Europa.
Gleichzeitig ist für das Zusammenwachsen Europas das Gespräch über die Sprachgrenzen hinaus erforderlich. Die Bürger Europas müssen sich verstehen können, damit sie sich verständigen können. Europa braucht Kommunikation.
Das politische Europa bedarf der Teilhabe seiner Bürger. Dies setzt den sprachlichen Zugang zur Diskussion und den Ergebnissen europäischer Politik voraus. Die Unionsbürgerschaft verlangt Partizipation.

1. Sprache beginnt mit der Pflege der eigenen Muttersprache
Die Sprachenvielfalt in Europa ist ein großes Kulturgut. Sie zu beseitigen, hieße einen Grundpfeiler der europäischen Einigung in Frage zu stellen. Daher kann die Vielfalt nur durch die Vielsprachigkeit seiner Bürger ergänzt und im positiven Sinn kompensiert werden.
Die Bürger Europas sind aufgerufen, andere europäische Sprachen einschließlich der ihrer Nachbarn zu lernen. Dies ist insbesondere ein Auftrag an das Bildungswesen.
Das Beherrschen der eigenen Sprache ist eine Vorbedingung, fremde Sprachen erlernen zu können. Das Erlernen fremder Sprachen setzt voraus, dass auch die eigene Muttersprache in Wort und Schrift gepflegt und als Kulturgut begriffen wird.
Daher steht am Anfang der Aufruf an alle Menschen, die öffentlich mit der deutschen Sprache in Politik, Verwaltung und insbesondere in den Medien umgehen, diese sorgsam und vorbildlich zu verwenden.

2. Sprachenlernen ist eine persönliche Chance
Das Lernen fremder Sprachen setzt die persönliche Bereitschaft des Lernenden voraus. Ohne den eigenen Willen und das individuelle Interesse kann ein Erfolg nicht eintreten. Sprachenlernen ist eine persönliche Chance, die über potentielle ökonomische Vorteile hinaus ein besseres Verstehen der Lebensumwelt eröffnet. Die Fähigkeit, Fremdsprachen zu sprechen und zu verstehen, gehört zur Bildung.
Daher ist das Erlernen von Fremdsprachen zwar eine wichtige staatliche bzw. schulische Aufgabe, es kann aber nicht darauf beschränkt bleiben. Fremdsprachenlernen ist auch durch Eigeninitiative möglich. Noch nie gab es so vielfältige Möglichkeiten, sich durch technische Hilfen das Sprachenlernen zu erleichtern (CD-Kurse, CD-Rom-Kurse, mp3-Kurse, elektronische Wörterbücher, Radio, Internet usw.). Wir rufen alle Verantwortlichen in den privaten Firmen und in der öffentlichen Verwaltung auf, diejenigen Beschäftigten, die sich durch Fremdsprachenkenntnisse qualifiziert haben, auch beruflich anzuerkennen.
Mitarbeiter mit Fremdsprachenkenntnissen erweitern die Kommunikationsmöglichkeiten. In der europäisierten und sich globalisierenden Welt sind solche Mitarbeiter ein Standortvorteil.

3. Auch das öffentliche und private Bildungswesen müssen ein vielfältiges Sprachenangebot bereithalten
Bei der individuellen Entscheidung für das Erlernen einen Fremdsprache steht es jedem frei, sich für eine Sprache eigener Wahl zu entscheiden. Dem gegenüber müssen das öffentliche und private Bildungs- und insbesondere das Schulwesen einen Mindestauftrag erfüllen.
Doch auch hier kann es nicht ein bundesweites „Entweder-Oder“ bzw. ein „Nur“ mit dem Ergebnis eines standardisierten Mindestkanons geben.
Zur Bestimmung des Angebots müssen verschiedene Überlegungen zum Ausdruck kommen. Hierzu können folgende Kriterien herangezogen werden:
– Verbreitung (Englisch, Französisch, Spanisch),
– Nachbarschaft (Französisch, Dänisch, Polnisch, Tschechisch),
– Schwerpunkt (alte Sprachen, Bilinguale Schulen),
– Integration (Türkisch, Vietnamesisch),
– muttersprachlicher Unterricht für Migranten (Russisch),
– Wahlkurse/Wahlbereiche (Chinesisch, Japanisch, Esperanto).
Die Entscheidung für nur eine Fremdsprache unter Vernachlässigung aller anderen stellt letztlich eine Kapitulation vor der Vielfalt dar und bedeutet eine falsche Einengung. Für das Lernen von Sprachen gilt, dass ein früher Beginn einen besseren Zugang ermöglicht und dass man Fremdsprachenlernen selber lernen kann. Dem Autodidakten steht heute eine breite Palette von Medien zur Verfügung. Wer bereits mehrere Sprachen beherrscht, lernt eine weitere Fremdsprache wesentlich leichter.
Fremdsprachen bedürfen der Pflege. Fremdsprachliche Kompetenz geht verloren, wenn sie nicht immer wieder aktiv und passiv gefordert wird. Sie sind ein Beispiel für die Notwendigkeit und den Anreiz, lebenslang zu lernen.

4. Die Einführung einer Nationalsprache als Amtssprache der Europäischen Union widerspräche dem Grundsatz der kulturellen Vielfalt Sollte eine der bestehenden Nationalsprachen, etwa Englisch, zur Amtssprache der Europäischen Union bestimmt werden, wären die Muttersprachler dieser betreffenden Sprache bevorzugt, alle anderen Nationalitäten aber zurückgesetzt und benachteiligt. Dies widerspräche dem Grundsatz der kulturellen Vielfalt. Ein solcher Schritt würde eher zur Desintegration als zur Integration beitragen.
Hinzu kommt, dass schon auf Grund der politischen Partizipation alle schriftlichen Dokumente der Europäischen Union jedem Unionsbürger in seiner Nationalsprache zugänglich sein müssen. Auch muss es statthaft sein, dass sich jeder Unionsbürger vor den Organen der EU in seiner Sprache äußern kann und auch gehört wird.
Wie letztlich zwischen verschiedenen Muttersprachlern kommuniziert wird, muss der individuellen Entscheidung überlassen bleiben. Insoweit herrscht ein freies Spiel der Kräfte.
Die extensive und gedankenlose Verwendung englischer Begriffe zumindest hat weder der englischen Sprache noch der eigenen Muttersprache einen Dienst erwiesen.
So ist es richtig, dass innerhalb der Europäischen Union die Mehrsprachigkeit der Unionsbürger ein anzustrebendes Ziel bleibt.

5. Innerhalb der Gremien der Europäischen Union sind Englisch, Französisch und Deutsch als Arbeitssprachen anzuwenden
Der Grundsatz, dass jede Sprache eines Mitgliedslandes gleichberechtigt ist und verwandt werden darf, schafft praktische Probleme in den Arbeitsprozessen der Europäischen Union. Aus Gründen der Effektivität muss es statthaft sein, sich dabei auf Arbeitssprachen zu konzentrieren.
Als Arbeitssprachen der Europäischen Union sind Englisch, Französisch und Deutsch zu verwenden. Diese drei Sprachen sind unter Berücksichtigung der von den Bürgern gesprochenen Muttersprachen und den erlernten Fremdsprachen in der Europäischen Union am stärksten verbreitet.

6. Die Bürger Europas müssen ihre Verkehrssprache frei wählen
Neben den Nationalsprachen, die für alle Bürgerinnen und Bürger auch Amtssprache im Kontakt mit den europäischen Institutionen sein müssen, und den Arbeitssprachen, die innerhalb der Gremien verwandt werden, gibt es eine oder mehrere Verkehrssprachen, welche die Bürger unterschiedlicher Nationalsprache untereinander zur Verständigung benutzen.
Welche Sprache die Bürger dabei als Verkehrssprache wählen, lässt sich nicht vorschreiben. Die Verkehrssprache kann dabei auch je nach Region unterschiedlich sein.
Derzeit spricht vieles dafür, dass sich Englisch zur vorherrschenden Verkehrssprache innerhalb der Europäischen Union entwickeln wird. Dies unterliegt letztlich dem freien Spiel der Kräfte.

7. Die europäische Öffentlichkeit braucht Sprache
Die Europäische Union leidet darunter, dass es an einer europäischen Öffentlichkeit fehlt. Bislang werden die Vorgänge innerhalb der Europäischen Union nur aus nationaler Sicht berichtet und interpretiert. Ein wesentlicher Faktor dafür, dass Europa in verschiedene nationale Öffentlichkeiten zerfällt, ist das Vorhandensein sprachlicher Barrieren.
Diesem Zustand muss durch die Schaffung einer europäischen Medienlandschaft entgegen gewirkt werden. Es fehlt an europäischen Medien. Gegenüber den Printmedien und dem Rundfunk bietet sich vor allem das Fernsehen als Medium an. Der deutsch-französische Kulturkanal Arte stellt hier eine positives Beispiel dar.
Nach diesem Vorbild ist ein europäisches Fernsehen einzurichten, das die Bürger Europas aus europäischer Sicht informiert. Dieses Programm sollte auch genutzt werden können, um Sprachen in Kursen zu erlernen. Darüber hinaus könnten hier europäische Film in Originalfassung mit Untertiteln gesendet werden.

8. Fremdsprachen sind mehr als Kommunikationsmittel, sie schaffen europäische Identität
Das Erlernen von Fremdsprachen soll für die Mehrheit der Bürger in erster Linie Kommunikation ermöglichen. Damit wird von vielen berechtigterweise eine praktische Sprachbeherrschung zur Bewältigung konkreter Alltagssituationen angestrebt, die nicht das Verständnis literarischer Texte zum Ziel hat.
Doch jede Beschäftigung mit Sprache verdeutlicht, dass Sprache mehr ist als Kommunikation. Anscheinend gleich klingende Wörter in den verschiedenen Sprachen haben oft unterschiedliche Inhalte. Mit Worten sind oft Wertaussagen verbunden, sodass ein direktes Übertragen Wort für Wort plump und entstellend wirkt. Der Umgang mit Sprache verlangt Respekt vor dem Wort.
Durch das Erlernen von Sprache wird auch Respekt vor dem Menschen geschaffen, der eine andere Sprache als die eigene spricht. Das Erlernen von Sprachen ist ein Prozess der Aneignung europäischer Kultur. Es verhindert das Ausgrenzen des vermeintlich Fremden und führt die Menschen zusammen. Es ist ein Schritt zur Schaffung einer europäischen Identität.

Quelle:

http://www.europa-union.de/politik/beschluesse/themenbereich-kultur-und-bildungspolitik/sprachen-in-europa/

„Europas Reichtum beruht ganz wesentlich auf seiner sprachlichen Vielfalt“

Die Staats- und Regierungschefs der EU haben 2002 in Barcelona das Ziel „Muttersprache plus zwei Fremdsprachen“ formuliert. Die jüngste Eurobarometer-Studie zu den Sprachkenntnissen der Europäer hat ergeben, dass 44 Prozent der Bürger in den EU-Mitgliedstaaten außer ihrer Muttersprache keine weitere Sprache sprechen. Wie realistisch ist das Ziel „Muttersprache plus zwei“ für alle Europäer? Oder ist das eher ein Konzept für die Eliten?

Es wird immer Menschen geben, die nicht einmal ihre Muttersprache ganz beherrschen. Das Ziel „M+2“ ist jedoch für die allermeisten Menschen erreichbar, wenn damit früh genug begonnen wird. Mehrsprachigkeit ist in vielen Gegenden der Welt völlig normal. Auch in einigen kleineren europäischen Ländern wie Finnland oder Luxemburg ist Zwei- oder Dreisprachigkeit für die meisten Bürger geradezu eine Selbstverständlichkeit.

Nach der Eurobarometer-Studie sprechen 51 Prozent der EU-Bürger Englisch, 32 Prozent können Deutsch und 26 Prozent Französisch. Ist das für Sie ein ermutigendes Ergebnis?

Zu diesen Zahlen ist zu sagen, dass darin die Muttersprachen- und Fremdsprachensprecher zusammengefasst sind. Hinter den 32 Prozent für Deutsch verbirgt sich, dass Deutsch zwar von 18 Prozent der Europäer als Muttersprache, aber nur von 14 Prozent als Fremdsprache gelernt wird. Englisch sprechen dagegen nur 13 Prozent als Muttersprache (das heißt die Briten und Iren), jedoch 38 Prozent als Fremdsprache. Diese Zahlen sind aber nicht entmutigend, wenn man sie mit den Ergebnissen früherer Umfragen des Eurobarometers vergleicht. Wichtig ist, dass das Fremdsprachenlehren und -lernen in Europa sich weiterhin nicht auf das Englische beschränkt.

Was könnte/müsste jeder Einzelne konkret tun, um die Idee der Vielsprachigkeit in der EU zu fördern?

a) Jeder Einzelne sollte bei jeder sich bietenden internationalen Gelegenheit seine eigene Sprache zu verwenden suchen, sofern dies verstanden wird. Deutsche sollten also nicht ihr (oft schlechtes) Englisch anbieten, wenn die Gesprächspartner deutsch verstehen. Sie sollten auch ihre Partner ermutigen, zum Beispiel Italienisch, Spanisch oder Französisch zu sprechen, falls sie selbst etwas von diesen Sprachen verstehen. Überhaupt sollte „Interkomprehension“ mehr geübt werden (wobei jeder seine Sprache spricht und die anderen in deren Sprache versteht).
b) Sprachenlernen wird zwar mit zunehmendem Alter nicht leichter, aber das immer wieder propagierte lebenslange Lernen sollte auch Sprachenlernen umfassen. Wer selbst Mühe mit Fremdsprachen hat, sollte wenigstens seine Kinder und Enkel möglichst früh zum Sprachenlernen ermutigen.

Bitte wagen Sie für uns eine Prognose: Wie wird sich die Sprachenvielfalt in Europa langfristig – also etwa in den nächsten 50 bis 100 Jahren – entwickeln?

Linguistische Prognosen sind so unsicher wie längerfristige Wettervorhersagen, zumal die Sprachentwicklung weniger von sprachlichen als von gesellschaftlichen Faktoren abhängt. Ich kann mir aber für das Europa der Sprachen in 50 bis 100 Jahren zwei Szenarien vorstellen, ein pessimistisches und ein optimistisches. Das pessimistische Szenario: Das Sprachenlernen wird in den kommenden Jahrzehnten immer mehr auf Englisch reduziert. Das Interesse an anderen Sprachen schwindet selbst bei den Menschen, die diese Sprachen als Erstsprachen gelernt haben. Italienisch, Deutsch, Niederländisch und andere europäische Sprachen werden zwar immer noch gesprochen, aber nur noch in der Familie, beim Kartenspielen und auf Volksfesten. Alle wichtigen Angelegenheiten der Arbeitswelt, in Wissenschaft und Politik werden dagegen in einem zunehmend kreolisierten Englisch (einem amerikanischen Englisch mit französischen, deutschen, italienischen usw. Einsprengseln) verhandelt. Auf den britischen Inseln ist die britische Varietät des Englischen zu einem immer seltener gebrauchten Dialekt geworden.

Das optimistische Szenario: Fast alle Europäer, das heißt wir Deutschen, Italiener, Niederländer, Polen usw. haben uns angestrengt und unsere Kinder dazu gebracht, außer unserer Muttersprache zwei weitere Sprachen gut zu lernen und vielleicht noch weitere wenigstens ein bisschen zu verstehen. Nur die Engländer sind eine Ausnahme. Sie haben sich daran gewöhnt, dass fast alle anderen Menschen mehr oder weniger gut Englisch können. Deshalb haben sie längst aufgehört, andere Sprachen zu lernen. Da sie aber besonnene Leute sind, bemerken sie schließlich, dass ihr Denken und ihre Wahrnehmung auf diese Weise beschränkt geworden sind. In ihrer beharrlichen Einsprachigkeit haben sie nur eine sehr eingeschränkte Sicht auf die immer komplexer gewordene Welt. Und da sie nicht beschränkt bleiben wollen, lernen sie rasch und intensiv noch wenigstens zwei andere Sprachen und halten auch ihre Kinder dazu an. Und so wird es dann in 50 und 100 Jahren in ganz Europa sprachlich und kulturell wieder (oder immer noch) bunt, reich und kreativ zugehen.
Da ich weder Soziologe, Ökonom noch Prophet bin, kann ich nicht sagen, welche der beiden Projektionen die wahrscheinlichere ist. Lieber ist mir natürlich die zweite.

Weiter lesen:

http://www.goethe.de/ges/spa/prj/sog/mup/de1399909.htm

Video:

Video:

http://www.zdf.de/ZDFmediathek/beitrag/video/2032096/Briten-lernen-zu-wenige-Sprachen#/beitrag/video/2032096/Briten-lernen-zu-wenige-Sprachen

Video:

http://www.lisa.gerda-henkel-stiftung.de/braucht_europa_so_viele_sprachen_?nav_id=4780

Multilingualism in New Zealand

New Zealand sitting on language goldmine

New Zealand has reached a rare level of diversity with 160 languages spoken by residents, but completely lacks a plan to harness the social and economic benefits of multilingualism. The Royal Society of New Zealand paper highlights that over the past two decades New Zealand has become a “superdiverse” country, with a level of cultural complexity far greater than previously experienced. But unlike countries such as Australia and Britain, which have similar diversity of language, New Zealand does not have a plan to encourage multilingualism, with only a number of disparate policies and practices.

The costs of a monolingual society were high, such as reduced international trade, weaker integration of immigrants, and the potential decline or loss of indigenous languages. Royal Society vice-president of the social sciences and humanities Richard Le Heron said the research outlined a strong case for a national languages policy in New Zealand.

Australia’s languages policy is nearly 20 years old and its government is pushing for more access to Asian languages in schools. Britain was considering making every English-speaking child learn a second language from age 7. In New Zealand, a Labour-led 1992 languages policy discussion paper, “Aoteareo: speaking for ourselves”, was dropped by the next National-led government.

Language learning is not mandatory at any level in New Zealand. An education policy introduced in 2002 placed more emphasis on learning Asian, Pacific and European languages, but this has faded. More primary and intermediate students were studying languages compared with 2000, but fewer secondary school students were learning a language. Education Minister Hekia Parata’s office said that the number of students learning Japanese and Chinese had climbed over the past five years, and the ministry had developed services to support Pacific languages from early childhood centres to high schools.

There was no immediate plan for a shakeup of the education sector’s approach to languages. Dr Harvey said a good first step in a national-level policy would be to focus on Te Reo Maori and Pacific languages, but also encourage Asian language learning with an eye to improved trade connections. Labour MP Phil Goff felt that New Zealand had a responsibility not only for the Maori language but the Pacific languages spoken by our neighbours. “For small countries, the majority of their population reside in New Zealand. Letting a language, and therefore a culture, become extinct would be unforgivable.” His Mt Roskill electorate was the most diverse in New Zealand. When he attended the opening of an ANZ bank branch last week, the staff spoke eight languages between them. Mr Goff, who spoke “one and a quarter languages”, was concerned immigrants had no encouragement to maintain their mother tongue.

Source:

http://www.nzherald.co.nz/nz/news/article.cfm?c_id=1&objectid=10869226

Te Reo Maori – the Maori Language

The visitor to New Zealand will become immediately aware of the Maori language as the vast majority of place names are of Maori origin. At first, visitors may be puzzled by the seemingly impossible-to-pronounce names. In fact, Maori has a logical structure, and, unlike English, has very consistent rules of pronunciation.

How Do You Say Onehunga, Whangamomona, Kahikatea, and Nguru? Maori consists of five vowel sounds: a e i o u (‘a’ as in ‘car’, ‘e’ as in ‘egg’, ‘i’ like the ‘ee’ in ‘tee’, ‘u’ like an ‘o’ in ‘to’). There are eight consonants in Maori similar to those in English – ‘h’, ‘k’, ‘m’, ‘n’, ‘p’, ‘r’, ‘t’, and ‘w’. There are also two different consonants – ‘wh’ and ‘ng’. Many Maori pronounce the ‘wh’ sound similar to our ‘f’. The ‘ng’ is similar to our own ‘ng’ sound in a word like ‘sing’, except that in Maori, words can start with ‘ng’.

Kia ora = Gidday!

An attempt by a visitor to use Maori greetings will almost certainly elicit a delighted response from both Maori and Pakeha (European) New Zealanders.

  • Kia ora – Hello
  • Kia ora tatou – Hello everyone
  • Tena koe – Greetings to you (said to one person)
  • Tena koutou – Greeting to you all
  • Haere mai – Welcome
  • Nau mai – Welcome
  • Kei te pehea koe? – How’s it going?
  • Kei te pai – Good
  • Tino pai – Really good
  • Haere ra – Farewell
  • Ka kite ano – Until I see you again (Bye)
  • Hei konei ra – See you later

Source:

http://www.tourism.net.nz/new-zealand/about-new-zealand/maori-culture.html

Maori language ‘in danger of dying out’

Justice Joe Williams, chairing an inquiry by the Waitangi Tribunal – the statutory body that investigates traditional grievances – says the language is in “crisis” and only urgent action will halt its decline.

As older speakers of Maori die out they are not being replaced by enough younger people and the language now needs “life support”, the report says.

Less than a quarter of New Zealand’s 530,000 Maori say they are fluent enough to hold a conversation in Te Reo Maori (the Maori language), and the number is declining every year.

At the last census in 2006 there were 8,000 fewer Maori speakers than government projections had forecast.

The study says that since 1993 the proportion of Maori children in Maori-language schools has fallen from half to a quarter.

Justice Williams’s report dismisses perceptions of a government-sponsored revival since the 1980s as “rhetoric”.

“The received wisdom is that the revival of Te Reo over the last 25 years is nothing short of a miracle, and there is an element of truth in that.

“But the notion that Te Reo is making steady forward progress, particularly among the young, is manifestly false,” it says.

The study says the language reached a nadir in the 1970s after decades of neglect and was saved only by the “sheer power” of Maori people to keep it alive.

Pita Sharples, the Minister for Maori Affairs and co-leader of the Maori party, said the problem is not just of the government’s making.

“Governments can’t save things. Governments can provide funding, programmes and so on, which help but, at the end of the day, languages and culture is up to the people if they want it, or don’t want it,” he said.

“Really it is about getting the language into homes and families talking it, and that’s how it will survive.”

The tribunal’s report has come as a surprise to many New Zealanders, both Maori and Europeans.

Along with English, Maori is an official language of New Zealand and can be used to address parliament and the courts, though it seldom is.

A Maori Language Week is held each year, during which people are encouraged to speak the language and television weather forecasts present maps showing only traditional Maori placenames.

Although Maori has incorporated many English words, such as in “motoka” for “car”, other modern inventions are described using traditional concepts.

Some examples are:

Computer = rorohiko (from the words for “brain” and “lightning”)

Television = pouaka whakaata (a “box” and the verb “to pretend” or “display”)

Radio = reo irirangi (“spirit voice” from the words for “speech” and “sky”)

Aeroplane = waka rererangi (“canoe”, “fly” and “sky”)

Refrigerator = pouaka makariri (a “box” and the verb “to be cold”)

Satellite = amiorangi (“to roam or circle round” and “sky”)

Source:

http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/australiaandthepacific/newzealand/8075650/Maori-language-in-danger-of-dying-out.html

Video:

http://www.aljazeera.com/programmes/livingthelanguage/2012/04/2012416141630195978.html

Video:

http://www.maoritelevision.com/news/regional/speaking-maori-encouraged-beyond-maori-language-week

Video:

Multilingualism in Africa

Africa is home to some of the most multilingual cities in the world, for many different reasons and in many different ways. Africa’s economic development affects this multilingualism, both encouraging it and, in some cases, threatening it.

A report recently published by Proceedings of the Royal Society B has raised yet another alarm for the world’s minority languages and examines why they are disappearing. Economic dominance by one language is a major factor. The report considers how to help languages – and the cultures they represent – survive. In light of these findings and recommendations, we should consider the fate of languages in Africa, how they are affected by development, as well as the role they could play in Africa’s economic growth.

Out of the nearly 7000 languages spoken in the world today, over 2000 of them are spoken in Africa. Southern Africa in particular has incredible diversity, being home to 1500 languages. Many cities, such as those in South Africa where 11 official languages are spoken, have a large number of different, and established, linguistic groups living side by side. Also, due to Africa’s development its cities are growing rapidly – groups of people who speak minority languages move into cities, bringing their languages with them. In the same way, development, trade and political factors also mean that large numbers of people move to different countries in Africa, or come to Africa from all over the world, especially for the exploitation of the continent’s rich natural resources. Cities in Africa have never been more multilingual than they are today.

But what does it mean for a city to be multilingual? The word carries different meanings. It can mean simply that different languages co-exist in a city, and inhabitants may or may not speak multiple languages in large numbers. Multilingualism also refers to one person who can speak two or more languages, and some measure multilingualism in cities according to how many people are bi- or multilingual.

African cities are known for high numbers of multilingual inhabitants. The vast majority of South Africans are at least bilingual, speaking either English or Afrikaans in addition to another South African language. A clear example of this in the fact that English is the most commonly used language in news, business and by the government, yet it is the mother tongue of only 10% of the population. South Africa also has a diverse immigrant population, adding hundreds of other languages to its cities.  Here, and in countries such as Nigeria and Kenya amongst numerous others, it is the norm for people to speak three to five languages at a functional level.

These numbers are impressive when compared to North America and areas in Europe. In the US, only 16% of inhabitants speak a second language. In Manchester, recently announced as the most multilingual city in Western Europe for the 200 languages present in the city, just less than 40% of inhabitants speak a second language. Although there are many bilingual people in Europe, the numbers drop when you look at people who speak three or more languages (less than 25%).

The Royal Society B report found that minority languages most at threat are those in North America, Europe and Australia. Languages are also disappearing more rapidly in more developed countries, such as Ume Sami in Scandinavian countries, Auvergnat in France and languages such as Upper Tanana in North America. The report urges governments to prevent this loss, as it means that unique cultures and histories will be lost as well.

The future of languages in Africa may well depend on the approach governments take towards linguistic diversity today and in the near future. While economic development does encourage diversity, it also can threaten it, depending on the social or structural support it receives.

For example, when speakers of minority languages move to cities, they will learn the dominant language because it is necessary for work, administration and day to day activities. Whether families keep their languages alive often depends on the area they move into, and whether there is an existing linguistic community there that can act as a support. This is the case in some cities, such as Ziguinchor in Senegal, where there are neighbourhoods where languages such as Joola, Pulaar and Mandinka dominate to a large degree. Where this is not the case, language skill can change greatly between generations in a family.

A typical case is of a couple or young family moving to a city where they speak the dominant language as well as their home language. As the children grow up in the city and attend schools, they tend to have a more “passive” understanding of their parent’s mother tongue – they understand it, but hardly speak it, and do not pass it on to their children. The “city’s” language is seen as more useful and practical and the other language (the minority or foreign language, or simply the language which is not economically dominant) is lost.

If the fate of minority languages in North America and Europe is to be avoided in Africa, governments are urged to encourage the presence of multiple, and minority languages. One of many positive results would be that this includes more population groups in business development, those who may be excluded because they are not very fluent in the dominant language. And scholars argue too that for governments interested in economic growth, investing in languages – education, translation and incorporating all of a country’s languages into development plans – would only enhance sustained development on the continent.

Source:

http://www.africaontheblog.com/future-multilingual-cities-africa/

Africa’s endangered languages

Nigeria

Ethnologue lists Nigeria as having 15 endangered languages, which is perhaps not surprising as it is the most linguistically rich country in Africa. UNESCO lists 14 as critically endangered, among them the Yangkam.

The Yangkam language is critically endangered, having only 100 speakers in 1996, and falling every year. Found in the Plateau state of Nigeria, it’s mostly those over 50 that still speak the language. Most indigenous Yangkam have shifted to speaking Hausa but maintain their Bashar identity. They are predominantly Muslim.

It is not clear how many speakers are left today.

Cameroon

Almost just as linguistically diverse as Nigeria, at 15, it has the highest number of critically endangered languages in Africa.

Of the critically endangered languages, Bikya and Bishuo are listed as having only one speaker left in 1986, therefore at the highest risk of extinction.

The rest include Akum, Bakole, Baldemu, Bung, Busuu, Cambap, Dimbong, Hijuk, Majera, Mono, Ndai, Njerep, Somyev and Zumaya.

Central African Republic

The country has three critically endangered languages, Birri, Bodo and Geme.

The Bodo, a language of the Bantu family, had 15 speakers left in 1996 and is nearly extinct. Located in the Haut-Mbomou Perfecture, Ethnologue reports that here were no more than three Bodo Bantu speakers per village.

Birri had 200 speakers left in 1996 while Geme had 500 in the same year.

Kenya

The East African country has three critically endangered languages left: The Yaaku, Elmolo and Omotik.

The Elmolo people live along the shores of Lake Turkana in the country’s north west. Matthias Brenzinger in the book Language Death suggests that their language was Cushitic in origin, but as they began to get assimilated by the neighbouring Samburu community, the language began to evolve into ElMolo-Samburu, a Nilotic blend of the two languages. According to Ethnologue, there were only eight speakers of this language left in 1994.

Also called ‘Mukogodo’, the Cushitic-affiliated Yaaku are a hunter-gatherer group that settled in the Mukogodo forest in Kenya. While transitioning from a hunter-gatherer lifestyle to pastoralism, the group decided to give up their old language at the beginning of the 1930s in favour of Maaasai. The language shift, according to Brenzinger, happened for a couple of reasons.

Being hunter-gatherers, they lived on game and honey hunting, which brought them problems during the colonial period when hunting became ‘poaching’. Thus, it became unwise to identify themselves as hunters.

Another reason is because they did not own cattle, they were considered by the neighbouring Maasai as poor, primitive and ‘living like animals’. These prejudices led the Yaaku to want to assimilate into the Maasai community. Only 50 speakers were left as at 1983.

The Omotik are also in the Rift Valley and were absorbed by the neighbouring Maasai. It had 50 speakers left in 1980 and is nearly extinct.

Chad

Ethnologue lists the country as having six critically endangered languages: Berakou, Noy, Massalat, Buso, Mabire and Goundo. However, Berakou, which had two speakers left in 1995 (all above the age of 60) is now listed as extinct by UNESCO. Most of the Berakou shifted to Chadian Arabic, Babalia Creole Arabic or Kotoko languages.

Mabire, with a population of 3 speakers in 2001, is likely to be extinct soon.

Ethiopia

The country has 90 individual languages of which one, Ongota, is the most critically endangered. According to Ethnologue, it had eight speakers in 2007. Located in the southeast Omo region, the speakers are older adults who are not supportive of the language’s maintenance, nor are they passing it down to the younger generation.

Somalia

The country has 13 individual languages. One of these, Boon, is nearly extinct. Boon roughly translates to ‘alien’ or ‘inferior’. According to Bernhard Helander in his book Vulnerable Minorities in Somalia and Somaliland, the Boon were outsiders composed of different groups who were adopted by other clans.

Despite their full integration into their new clans, some were still regarded as second class citizens and were subject to some forms of prejudice. The Boon speakers were 59 as at 2000.

South Africa

Africa’s largest economy has 13 listed individual languages according to Ethnologue. Three of these, Korana, Xiri and N|u are critically endangered.

The N|u (or Khomani) are related to the Khoisan hunter-gatherer group. About six speakers are left in 2013. The younger generation speak Nama or Afrikaans. The Korana and Xiri are also related to the Khoisan.

Namibia

Namibian black German – This is a form of pidgin spoken by Namibians who worked for German colonial administrators but didn’t learn proper German. It is listed as a critically endangered language although it’s not clear how many speakers remain at present.

Source:

http://www.africareview.com/Special-Reports/Africas-endangered-languages/-/979182/2008252/-/12yos0s/-/index.html

How should Africa teach its multilingual children?

The African child normally starts to struggle at school when he is about ten or 11 years old, at the beginning of the fifth year of primary school. Up until then most of his lessons were in his home language except for English (or another ex-colonial language), which is taught as a subject. Then it all changes. All of his classes are taught in English and because he does not use English very much apart from in school, he begins to fall behind, despite working hard. He thinks that perhaps he is just not a very good student, but what he does not know is that his teacher has also started to struggle because she has a limited understanding of English as well.

It’s a story of linguistic confusion played out across Sub-Saharan Africa every day. For decades, it has been known to African academics such as Emeritus Professor Ayo Bamgbose of Ibadan University as a root cause of children not fulfilling their potential, and has been tackled by African organisations such as the African Academy of Languages (ACALAN), UNESCO and the British Council.

The usual approach is based on an assumption (or red herring, according to Bamgbose) that, as early as possible, a child needs to be taught in a language that they will need for education at higher levels – particularly in order to access science and technology – to do business in a globalised world, and to engage actively as a citizen in wider society, including taking part in elections. Underpinning these arguments is a perceived need to use an ‘official’ language to unify a nation. More often than not, the official language chosen is an ex-colonial one. However, using a language of instruction that neither the teacher nor learner understands or uses particularly well produces poor results.

Many parents believe in this assumption and do not want their children educated in the local language. Some will say that this is because the parents themselves don’t understand the damage that can be done if a child is educated in a language they don’t understand. Certainly, UNESCO promotes the idea of mother tongue instruction. Indeed, since 1953, they have maintained that language is crucial for the development of individuals and societies, and therefore learning in one’s own language is a fundamental right.

Which language should African children be taught in?

UNESCO believes that the best way to educate children is through their mother tongue or home languages. However, some argue that producing learning materials in a variety of African languages is too costly in economic terms. Then there is the issue of the languages themselves. In South Sudan, for example, many languages are not even written down, and those that are often lack standardised orthographies, or writing systems. The major languages such as Dinka and Bari, which are spoken by 1.5 million and 800,000 people respectively, each have very little written in them. As a result, there is no tradition of written literature or journalism.

Organisations such as the Summer Institute of Linguistics (SIL) and the Ministry of Education have prepared a number of readers and basic text books for some languages, but there is an additional challenge to produce text books for subjects such as mathematics and science.

The new African language programmes in development

Various African initiatives have been developed to encourage governments to make greater use of African languages, including in the education system. ACALAN has identified 12 cross-border languages for use in regions across the continent, together with inherited ex-colonial languages. Examples include Lingala and Beti-Feng for Central Africa and Chichewa and Sestwana for Southern Africa.

The idea is to get African languages being used as a medium of instruction, just as English is in British schools, and Kiswahili is in Kenya. For example, the Bari language in South Sudan contains five or six distinct dialects that are sometimes called ‘languages’. However, all speakers can understand one another and it is quite possible, according to some linguists, to standardise the different dialects to create one written language which could be used by speakers of all the Bari ‘languages’. This phenomenon, not unlike the Scandinavian languages, is common in Africa.

The use of mother tongue in the early stages elicits a range of opinions. Some say African languages should be used as the medium of instruction throughout primary level. Others favour an ‘early exit’ model whereby an African language is used for the first three or four years of schooling and then replaced by the official foreign language, which has previously been taught as a subject. A common problem with this latter approach is that children are rarely able to learn sufficient English to allow them to cope with the transition into English as the language of instruction in the fourth or fifth year of primary school, when most children are between nine and 11 years old.

What’s the solution?

It could be said that no country has got it right. In South Africa, for example, there are 11 official languages and the Ministry of Basic Education is introducing a policy whereby all speakers of English and Afrikaans must learn an African language in school. In Kenya, where Kiswahili is used as a lingua franca, this causes some confusion for some children since it is not their mother tongue. So, many Kenyan children are still being educated in a language that isn’t their own even though it is an African language. Uganda uses an early exit model, but in urban schools English is the medium of instruction in all classes and the local language is taught as an additional language.

Some suggest that the choice of language should be decided at school and community level and that the people themselves make the choice of which languages to use. This approach, it is argued, will most realistically reflect the languages used in the community.

Source:

http://blog.britishcouncil.org/2013/08/29/how-should-africa-teach-its-multilingual-children/

Video:

Video:

Video:

Video (http://lyricstranslate.com/es/south-african-national-anthem-south-african-national-anthem-1997.html):

The Language of Bollywood: Multilingualism in India

India does not have a majority language. Hindi and English are specified as national languages of the Indian Union in the constitution and Hindi has the most native speakers (more than 422 million according to the Government Census of India 2001), but it is still below the 50 per cent mark. Beyond the figures given in the census, however, Hindi is also widespread as a second or third language. It is learnt in the schools, in the armed forces, at work, among friends and on the street, or simply through the mass media. In all, 22 of the Indian languages recognised in the constitution are spoken by about 98% of the population. Following independence in 1947, the establishment of numerous states of the Indian Union according to linguistic criteria gave official recognition to and enhanced the identity-creating potential of these constitutional languages. With their elevation to national and administrative languages, they became a factor of delimitation in relation to political competitors from other regions. The official status not only gave them in a new position, but also successively changed their quality. By building up in a deliberate fashion vocabulary and registers of the national languages, for example for school education, technology transfer, administration and, not least, for the purpose of consolidating the respective state-supporting medium, the dichotomy between a ‘developed’, standardised, written official code and a highly diverse ‘common language’ has been intensified. At the same time the differences and boundaries between the various national languages have come more to the fore.

Bollywood film, music and dance productions, on the other hand, appear as a popular medium in which a linguistic continuum between sharply delineated individual languages in India is successfully projected, even though the performers’ underlying Hindi/Urdu testifies to roots in the family of Indo-European languages, and Bengal and South India have their own flourishing film industry in Bengali and Dravidic respectively. The traditional porosity linguists find in the language boundaries in India is also characteristic of the use of language in the Bollywood films. The attitude that individuals of differing regional, cultural and social origin may speak in different ways, but do not therefore necessarily communicate in a foreign language, meaning that one is operating in a linguistic continuum, is based more on a feeling than on a clear awareness of fluid boundaries. Just as English changed in the course of its “indianisation”, so Indian national and regional languages do not emerge in the standardised form of a written language, but as variants according to the communicative, economic, religious or cultural contexts. Such flexibility is the characteristic feature of the language of Bollywood. The underlying Hindi acts as an adaptable carrier language which can absorb not only different modes of speech of native speakers, but which can also and effortlessly insert elements from other Indian languages.

With the popularity of the film productions, which has now extended way beyond the sub-continent, Hindi has also achieved a greater spread and acceptance and is at the same time held in higher regard. Campaigns on the part of the Indian government to promote Hindi as a national language, a heavily sanskritised Hindi as used previously in the state media or the Hindi ordered as mandatory in the schools, have not only experienced little success, but have often even been counterproductive: alongside the suspicion that the language was being used to establish a hegemony of the North Indian elite, Hindi was also seen as imposed, sterile and conservative and the instruction in schools often stifled the little natural affinity and enthusiasm still remaining.

As Bollywood films show, the example of India can provide interesting insights into how to handle multilingualism. Here another language is not necessarily seen as a foreign language which can only be learnt with great effort in educational institutions. In particular the life in large Indian cities, and not only there, demonstrates that multilingualism acquired by formal or informal means can be completely normal. Most people in India grow up in a multilingual environment, and they know and use more than one language. Without an adequate communicative competency in different languages, it is difficult to survive in the day-to-day social and occupational routine. Instead of a binary relationship between a native and a foreign tongue, as is common in monolingual European societies, a functional multilingualism is frequently cultivated. Although it should be said that often not all the components of the linguistic repertoire are equally well formed, which means that a switching between different languages is necessary according to the subject, situation and partners involved. The aim is not perfection and purity, but the ability to engage in mutual communication.

Read more:

http://www.goethe.de/ges/spa/prj/sog/ver/en5356222.htm

20140704_234022English language learning must go hand in hand with multilingualism

Demands

I shall, in the first instance, acknowledge the importance of the widespread desire for English in India, Second, I shall argue that this desire, traditionally seen as antagonistic to the interests of indigenous languages and literatures, need not be so if we were to frame the debate differently, (our postcolonial location offers such a possibility!) and finally, I shall suggest that new techniques and practices must be found urgently to combine English language learning with multilingualism.

The globalisation of the Indian economy in the 1990s seemed to signal the need for a globalised workforce. Academic and ideologue Kancha Illiah notes that since the backward class people of India “had no entry to the colonial English world,” the new move to teach English in all government schools becomes a welcome one. Illiah disagrees with the upper caste contention that “English will destroy the culture of the soil.” “Logically speaking,” he says, “the next step would be the abolition of the gap between the prevalent English medium schools and the government school in terms of both teaching and infrastructure.” (“Dalit and English,” Deccan Herald, September 27, 2012)

New expertise

How can we fulfil the widespread demand for English learning? Could this perhaps be done by the introduction of new variants of English, say of the “basic kind” that the English critic I.A. Richards had spoken of? Additionally, I would argue that in the given scenario, we must have a national policy for English language learning with matching resources and increased institutional support.

“Indian English” has come of age, and has been accepted as a legitimate category the world over. Consequently, we must develop our own expertise suitable to our own conditions. English language and literature must be brought into the fold of the literatures and habitat of postcolonial India. It is here that the teachers of English must address their task in an innovative and professional manner.

Multilingualism

And finally, the question of English and multilingualism: we must develop new paradigms and tools for the teaching of English in India. Instead of an approach that upholds a cordon sanitaire between English and Indian languages, English teaching must not be “context neutral.” To be effective, “it has to take into account factors like learner position, textual implication, assumptions underlying teaching methodology, etc.” (Mishra and Murali Krishna, 2007).This could also be furthered by “critical bilingualism”: “the ability to not just speak two languages but to be conscious of the socio-cultural, political and ideological contexts in which the Languages operate” (Walsh, 1991).

Conclusion

What then is our vision of the global English of “the brave new world”? It is to indigenise and localise the teaching of English language and literatures even as we aspire to play our legitimate role in the global turf. English language learning in India must go hand in hand with multilingualism. By such actions, we will be sensitive to plurality in the classroom situation and relate to the varied language/caste/class backgrounds the students come from. This must be as true of our cultural politics as of English teaching in the classroom.

Read more:

http://www.thehindu.com/opinion/op-ed/english-language-learning-must-go-hand-in-hand-with-multilingualism/article3992238.ece

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Multilingualism in Britain

helloWhat does it mean to be bilingual?

Bilingualism is the ability to use two languages with equal fluency, and to sound like a native in both. Young children are naturally designed to acquire what ever language(s) they are regularly exposed to. Although adults can study a second language to a high, even fluent, standard, they rarely manage to avoid a foreign accent. That’s why true bilingualism has to start early in life – and why you don’t need to be ‘good at languages’ to be bilingual.

The language you speak is closely bound up with your sense of identity, and how you view the world: being bilingual can make you feel at home in a wider set of social situations, and can give you two slightly different ways of looking at things.Even where two languages are quite similar and you can function perfectly in either of them, things feel different in different languages. Robin puts it like this: “I feel a slightly different person speaking (or thinking) German than English – like everything’s slightly more focussed.”It’s rare to come across people who are not glad to be bilingual. Letizia in West London says that her children “are very proud to be half English and half Mexican and to be able to speak two languages.”Web reader Sandra sees practical benefits too: “I’m quite proud of being able to speak and understand Polish, as I know it will help in the future – now that Poland are part of the EU, maybe more people will learn it.”Speaking two languages is thought to increase cognitive abilities. In other words, bilingual children often get better marks! Bilinguals are more employable, and earn more on average than monolinguals. They’re even healthier in old age! A study at the University of York in Canada in 2004 suggested that speaking two languages can help keep you mentally agile. Bilingual volunteers had faster reaction times than their monolingual counterparts and were less likely to suffer from mental decline in old age.Bethan from Llanrug believes that bilingualism for its own sake is positive: “Children who are raised in a bilingual household are proven to do better at school as well as being more tolerant of diversity and minorities. In today’s climate this can only be a good thing.”New parents who are considering bringing their offspring up to be bilingual will find plenty of information and advice on the internet. The excellent Nethelp site contains a wealth of invaluable personal experience and handbag.com has a guide to the different approaches.If you’re only fluent in one language and are feeling jealous, don’t despair. You don’t have to be fully bilingual to feel the benefits of a second language. Harpal Singh from Glasgow was inspired to learn Gaelic by the late Radio Scotland presenter, Ali Abbasi: “Learning Gaelic makes me feel more Scottish and I recommend that everybody at least tries to pick up a few words. Tapadh leibh!”

Source:

http://www.bbc.co.uk/voices/yourvoice/multilingualism.shtml

Are we really a multilingual nation?

You wouldn’t know it at first glance, but the British Isles are home to over 350 languages. Some of them, such as English, Irish and Manx, originated here; most of them began elsewhere and have arrived through migration.

While most speakers of other languages also speak English, some do not. We’re lacking concrete statistics about language use, but according to one 2001 estimate, one and a half million people in the UK do not speak enough English to be employable. It’s very hard to get along without English, although we do have certain rights to use other languages in public life.The Human Rights Act (1998) guarantees liberty and a fair trial. That’s relevant because it means that suspects must be told why they are being arrested or charged in a language they understand. They are also entitled to free assistance from an interpreter in court.But what about the everyday stuff? The Human Rights Act does not entitle pupils to education in their own language. It doesn’t ensure patients understand their doctor’s diagnosis. It doesn’t help non-English speakers report crimes, attend parents’ evenings or fathom tenancy agreements.Deaf people are better off than most in this respect, since anti-discrimination legislation gives them more rights to use BSL in public. According to the Act, disabled people (which, in law, includes Deaf people) may not be treated unfavourably because of their disability. This means that in many circumstances, companies and organisations are obliged to provide BSL interpreters or other means of communication in order for Deaf people to access services.Web reader Richard Jones believes that there should be a BSL Act equivalent to the Welsh Language Act (1993). Under the latter, speakers have more solid linguistic rights.The Act guarantees that Welsh and English be considered equal in the provision of public services in Wales. And Language Schemes ensure that people can do certain things such as applying for a passport or receiving healthcare in the medium of Welsh.Speakers of other languages of the British Isles, such as Bengali or Chinese, don’t have legislation to help them use everyday services. Yet people whose first language is not English commonly communicate better and feel more at home, less frustrated and less marginalised when they speak their own language.Nava Freeman wrote to Voices to explain how this feels: “When I speak Hebrew my confidence rises, because it’s my mother tongue, and no one looks at me in a strange way!”Farzaneh from London agrees: “I am comfortable [speaking Persian] and enjoy many things which I can not still feel and understand in English.” Abhinav Kishore adds: “Speaking Hindi unifies our community and we feel more relaxed.”As many of you have testified, the British Isles are undoubtedly multilingual, but people who do not speak English or Welsh do not enjoy the same linguistic freedoms as those who do. The British Council website has an excellent section on multilingualism, if you’re interested in finding out more.

Source:

http://www.bbc.co.uk/voices/yourvoice/multilingualism2.shtml

multilingualSo What Can Be Done?

While academics and researchers are contributing valuable work at the higher level of education policy, the real situation on the ground in Britain is far from ideal. As an independent language tutor based in the North of England, I cannot say that finding hordes of local adults who are keen to learn a language is easy. But the silver lining is clearly showing. Despite a lack of reliable statistics on adult learning in the UK, my anecdotal evidence has been encouraging. I regularly find people fluent in other languages, adults who tell me excitedly about their years spent living and working abroad.

Initiatives like Routes into Languages provide an excellent push to encourage young people to take up language learning, but there is a huge deficit in the education opportunities open to the working population. The self-improvement and positivity drive that many adults experience in the United States is not as visible on British shores, and sadly language learning still has not been recognised as what it really is — a path to personal growth, increased intellectual power and much improved employability at any age.

The key to boosting Britain’s multilingual advantage lies in boosting the status of multilingualism itself, making it clear that personal growth, enjoyment and happiness are part of what language contributes to the learner’s life. This move forward should be lead by the most qualified educators and most enthusiastic employers, bringing more language events to the population, boosting export, travel and independent education from providers serving the adult workforce and make a difference to the skills on offer today, and not in 20 years.

Source:

http://www.edukwest.com/multilingualism-britain-snapshot-trenches/

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