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Yes, You can!!!

7 trucos para aprender inglés y no morir en el intento

La fama nos persigue allá donde vayamos: los españoles cojeamos a la hora de hablar inglés. Y no será porque no queramos dominar el idioma: uno de cada cuatro españoles renunciaría a un año de sexo si con eso se asegurase un inglés perfecto y el 64% pagaría hasta 10.000 euros por una píldora del bilingüismo, según un estudio que Cambridge University Press publicó el año pasado.

Poco a poco, sin embargo, vamos abandonando las esperanzas de aprender inglés por arte de magia y nos vamos poniendo manos a la obra. Varias academias consultadas por El Huffington Post reconocen que en los últimos meses han tenido una “avalancha” de inscripciones y el aprendizaje de inglés es en muchos casos uno de los propósitos de año nuevo más repetidos. Un estudio de ABA English apunta a que enero es el mes preferido para ponerse manos a la obra.

Descartada, de momento, la píldora del bilingüismo y aceptando que renunciar al sexo no va a mejorar nuestro nivel de inglés… ¿Hay algún truco para dominar ese idioma? Los expertos sienten decirte que no hay fórmulas mágicas. Para hablar inglés o cualquier otro idioma se necesita tiempo, paciencia y, sobre todo, mucha constancia.

Lo que sí hay, subrayan, son trucos para que ese proceso no sea tedioso y poco fructífero. Aquí tienes siete de ellos.

1. Fíjate unos objetivos

Los expertos recomiendan que, antes de lanzarte a la aventura del inglés, dibujes muy claramente a dónde quieres llegar: no es lo mismo necesitar el idioma sólo para viajar como turista que para trabajar en un entorno multinacional o para hacer presentaciones profesionales.

“Hay ciertos trucos o caminos para prepararse para un objetivo concreto u otro”, destaca Julio Redondas, director de comunicación de Cambridge University Press.

En este sentido, afirma, si tu reto no es aprender inglés para algo concreto y sí dominar el idioma “con todas las letras, con fluidez y con todo lo que eso significa” sólo hay tres trucos: constancia, esfuerzo y tiempo. “Los atajos existen, pero que eso te vaya a hacer tener un mejor nivel de inglés… es complicado”, subraya.

2. Elige bien una academia (y aprovéchalo)

Vale, ya has pensado para qué necesitas el inglés y a dónde quieres llegar. El siguiente paso importante sería ahorrar y apuntarte a una academia que se adapte a tus necesidades.

Hay que tener muchas cosas en cuenta a la hora de inscribirse. “Primero tienes que analizar cuál es tu perfil. Preguntarte: ¿Yo para qué quiero aprender inglés? No es lo mismo querer sacarse un título, como el First, porque para eso hay un sistema que no es el mismo que para hacer presentaciones corporativas ni para irte a trabajar en el extranjero”, explica Redondas.

Es difícil, asegura, que todas las academias y todos los libros cubran todas las necesidades porque cada una suele estar especializada en un ámbito. Y eso tienes que tenerlo muy en cuenta.

La aventura del inglés, insisten los expertos, no acaba cuando te apuntas a una academia. A partir de ahí, tu actitud y tu constancia jugarán un papel clave. “Las academias, como los gimnasios, se nutren mucho del abandono, de gente que se matricula y luego no va”, destaca Redondas.

Además, e independientemente de cuál sea tu objetivo, tienes que fijarte en que la academia donde te apuntes tenga grupos reducidos y de que las clases sean interactivas, para que puedas poner en práctica tus conocimientos.

“Y, por supuesto, tienes que poner de tu parte. Si vas a una academia y te sientas allí, estás tres horas, te hablan pero tú no haces nada por practicar la lengua… No te va a servir de mucho”, avisa Virginia Vinuesa, profesora de inglés en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

3. Escucha música en inglés

Julio Redondas insiste en que escuchar música en inglés es una de las actividades más útiles que puedes encontrar para familiarizarte con el idioma.

“Siempre hay unos cantantes o unos grupos que te gustan. Teniendo eso en cuenta, es fácil que te enganches porque el soniquete, el estilo, lo que hay alrededor del inglés, te gusta”, destaca. Además, afirma, la sonoridad hace que recuerdes las letras de las canciones y las palabras que las forman de una manera más natural.

“Pero eso no significa que te vaya a entrar solo. Vas a tener que leer la letras y, en función de tu nivel, tirar del diccionario si quieres saber lo que se dice”, advierte Redondas, quien admite que no es fácil pero es “menos exigente que ver una serie de una hora en la que quizá te pierdes en el minuto dos.”

4. Aficiónate a las películas y series en VO, pero sin pasarte

Pese a todo, los expertos aseguran que ver series y películas en inglés ayuda mucho a perder el miedo al idioma. Pero siempre teniendo en cuenta tu nivel y el nivel de lo que te dispones a ver. “Si partes de un nivel básico y te pones a ver series sin subtítulos lo más probable es que te frustres y que al cabo de diez minutos lo dejes. Es una actividad buena, pero no vale todo”, indica Redondas.

Pone el ejemplo de la serie The Wire, donde se utiliza mucho vocabulario relacionado con la calle y el crimen. Si tienes un nivel medio y quieres ver esa serie sin subtítulos… Quizá acabes de los nervios.

A la hora de ver películas y series hay cuatro niveles de exigencia:

A-. Verlas dobladas al español. Así te enterarás de todo, pero no aprenderás nada.

B-. Verlas en inglés con subtítulos en español. Los expertos recomiendan esta opción para niveles bajos porque, para otros más elevados, es poco útil. “Te dedicas más a leer y no atiendes tanto a lo que dicen, así que no asocias sonidos con palabras, no te fijas en cómo se pronuncia cada palabra”, explica Virginia Vinuesa.

C-. Verlas en inglés con subtítulos en inglés. Vinuesa recomienda esta opción para niveles intermedios porque así vinculas palabras con sonidos. Lo que comúnmente se conoce como ‘hacer oído’.

D-. Verlas en inglés sin subtítulos. En general, los expertos recomiendan esta opción para niveles avanzados porque, de lo contrario, puede que no entiendas nada y te frustres.

5. Lee libros en inglés (pero con cabeza)

Los expertos coinciden unánimemente en que leer libros en inglés es uno de los mejores métodos para aprender vocabulario de forma entretenida y acostumbrarte al modo en que se construyen las frases en el otro idioma.

Pero, al igual que en el caso de las películas y las series, tienes que tener muy en cuenta cuál es tu nivel y la dificultad del libro que quieres leer porque “todo lo que no está al alcance de nuestras posibilidades causa frustración”, explica Isabel Aráez, profesora de Educación Secundaria en el Instituto Felipe de Borbón de Murcia y colaboradora experta en educación para la Comisión Europea.

“Un aprendiz de español no comienza leyendo el Quijote. Tampoco podemos nosotros adentrarnos en el Ulysses de James Joyce así por las buenas”, insiste. En este sentido, Aráez indica que existen gran variedad de recursos de lectura adaptados a cada nivel de comprensión lectora, desde el inicial al avanzado o la versión original.

Los expertos no se ponen de acuerdo, sin embargo, en el mejor método a la hora de leer. Unos insisten en que es importante usar el diccionario para las palabras que se desconocen, pero otros insisten en que es mejor ir deduciendo el significado por el contexto.

6. Lee periódicos extranjeros

Los expertos también recomiendan leer periódicos en inglés, algo mucho más sencillo ahora gracias a las ediciones digitales de los diarios. “Exponerse a un vocabulario, giros lingüísticos y expresiones idiosincrásicas del ámbito periodístico es algo que puede resultar muy enriquecedor para el alumno a partir del nivel intermedio”, explica Aráez.

Si no llegas a ese nivel de competencia, es mejor que recurras a lecturas adaptadas.

7. Búscate amigos nativos y habla

Después de todo esto, acéptalo: para llegar a dominar el idioma tendrás que hablarlo, aunque te dé vergüenza. Virginia Vinuesa explica que ahora es mucho más sencillo practicarlo gracias a la tecnología.

“Con las redes sociales es más fácil. Puedes hacer amigos nativos y montar grupos de conversaciones por Skype. Hay muchos bares y pubs que hacen sesiones para hablar inglés con nativos”, asegura. Es el paso más importante, y quizá el más complicado, de la aventura del inglés.

Fuente:

http://www.huffingtonpost.es/2015/01/03/como-estudiar-ingles_n_6157370.html?utm_hp_ref=sociedad

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Gute Vorsätze fürs Jahr 2015?

Top Neujahrsvorsätze 2015 der Deutschen

Vor allem beim Großteil der unter 30-Jährigen ist der Wille zur Veränderung und Selbstverbesserung noch ausgesprochen groß (86 Prozent). Lediglich fünf Prozent der Deutschen halten Neujahrsvorsätze für sinnlos, so die repräsentative Umfrage von deals.com.

Neujahrsvorsätze bleiben oft Wunschdenken

Allerdings werden auch nur die Hälfte solcher Vorhaben eingehalten: 45 Prozent der Deutschen geben zu, an ihren Neujahrsvorsätzen meistens oder sogar immer zu scheitern. In den neuen Bundesländern werden die Pläne für das neue Jahr immerhin ein wenig ernster genommen: 62 Prozent sagen dort von sich, dass sie sich meistens an ihre Absichten zum Jahreswechsel halten – jeder Zehnte sogar immer.

Was nimmt sich Deutschland für 2015 vor?

Deutschland macht sich fit: Mehr Sport steht ganz an der Spitze der Vorhaben für 2015 – vor allem jede zweite Frau (49 Prozent) und fast 60 Prozent der unter 30-Jährigen gedenken, im neuen Jahr mehr für ihre Fitness zu tun (insgesamt 44 Prozent). Auf dem zweiten Platz landet für beide Geschlechter die gesündere Ernährung.

Während bei Frauen auf Platz drei mit Gewichtsverlust ein weiterer körperlicher Vorsatz folgt, wollen sich Männer mehr Zeit für Familie und Freunde nehmen. Jeder sechste Deutsche (17 Prozent) will sich zudem beruflich verändern. Und auch in Sachen Liebe suchen die Bundesbürger nach Umgestaltung: Fast jeder Zehnte (neun Prozent) wünscht sich eine neue Beziehung. Immerhin fast jeder fünfte U30-Jährige will weniger Zeit mit PC oder Smartphone im Internet verbringen.

Top Neujahrsvorsätze

  1. Mehr Sport 44%
  2. Gesünder ernähren 39%
  3. Abnehmen 32%
  4. Mehr Zeit für Familie 26%
  5. Mehr Zeit für Liebe/Beziehung 24%
  6. Weiterbilden 24%
  7. Mehr Zeit für Hobbys 23%
  8. Beförderung/Jobwechsel 17%
  9. Weniger Zeit im Internet 12%
  10. Eine neue Beziehung 9%
  11. Mit dem Rauchen aufhören 8%
  12. Weniger Alkohol 7%
  13. Weniger Fernsehen 5%

Quelle:

http://webmagazin.de/social/top-neujahrsvorsaetze-2015-der-deutschen-37744000

Gute Vorsätze für das Neue Jahr 2015: Unsere Top 5

Jedes Jahr im Januar beginnt für etwa 80% der Deutschen ein völlig neues Leben – bewertet an all‘ den guten Vorsätzen, die sie sich vorgenommen haben. Dabei halten sich 75% davon gerade mal eine magere Woche an ihre Vorhaben. Zu stark ist die Macht der Gewohnheit und so verwundert es nicht, dass nächstes Jahr die gleichen guten Vorsätze immer noch ihre Gültigkeit haben. Aber was wünscht ihr euch für das neue Jahr und was macht die Vorsätze so schwer umsetzbar? Wir haben uns einmal umgehört und die Top Vorsätze für das Neue Jahr für euch zusammengestellt.

Top Vorsatz Nr. 5: Weniger Zeit für Smartphones & TV

Wer kennt es nicht, abends nach der Arbeit ruft nur noch das Sofa und der Fernseher. Nebenher hat man auch noch das Handy im Blick. Genau das haben nun etwa ein Fünftel der Deutschen satt und nehmen sich vor, im nächsten Jahr weniger vor dem Fernseher und dem Smartphone zu verbringen. Ein edler Vorsatz, der vor allem in geselliger Runde Anklang finden dürfte. Nichts stört mehr, als Gesprächspartner, die vehement auf das Smartphone gucken und sich in sozialen Netzwerken rumtreiben, während man doch so spannende Geschichten erzählen will. Toller Vorsatz für das kommende Jahr.

Top Vorsatz Nr. 4: Gewicht verlieren

Dieser Vorsatz kommt dem ein oder anderen sicher bekannt vor: Abnehmen. Ganze 34% der Deutschen sind nicht zufrieden mit ihrer Figur und möchten deshalb gerne etwas abspecken. 48% möchten sich gesünder ernähren. Gerade nach den Weihnachtsfeiertagen und einem üppigen Silvester fühlen sich viele unwohl und sagen den überschüssigen Pfunden den Kampf an. Jetzt werden Kalorien gezählt, Kohlenhydrate verbannt, Lebensmittel getrennt und sich eiserne Regeln auferlegt. Wenn wir ehrlich sind, sind diese drastischen Maßnahmen doch meist zum Scheitern verurteilt und nach einigen Tagen oder Wochen – je nachdem wie lange durchgehalten wird – sind die guten Vorsätze dahin und man selbst gefrustet.

Unser Tipp:

Erwarte keine Ergebnisse über Nacht. Auch nicht in den ersten Tagen oder 1-3 Wochen. Was wir uns stetig und leidenschaftlich über Jahre angefuttert haben, kann man nicht in kürzester Zeit verlieren. Wer sich dessen bewusst ist, dass sich die Pfündchen nach und nach angesetzt haben und deshalb auch nur nach und nach mit derselben Stetigkeit wieder verschwinden können, der geht viel realistischer an sein Vorhaben ran. Die Ernährungsgewohnheiten haben dazu geführt, dass die Lieblingsjeans nicht mehr passt. Deshalb gilt es diese umzustellen, aber nicht rigoros einzuschränken oder gar übereifrig auf einen Bruchteil zu reduzieren. Kleine Schritte führen auf lange Sicht zu besseren und nachhaltigeren Erfolgen. Wie wäre es also, vorerst die Kohlenhydrate bei einer Mahlzeit wegzulassen, um sich daran zu gewöhnen? Kalorien können langsam reduziert werden, Zucker weggelassen und auch fettige Speisen durch mehr Gemüse ersetzt werden. Ein Tagebuch über alle Mahlzeiten und Naschereien pro Tag kann ebenfalls die Augen öffnen, wo die versteckten Fallen lauern. So gewöhnt man sich mit der Zeit an neue, gesündere Essgewohnheiten, die dann selbstverständlich werden.

Top Vorsatz Nr.3: Mehr Zeit für mich und meine Liebsten

Jeder Zweite möchte im nächsten Jahr mehr Zeit für sich und seine Liebsten haben. Job und Verpflichtungen spannen so sehr ein, dass man alles um sich herum vergisst. Dir fällt auf Anhieb auch eine Freundin oder ein Freund ein, den Du ja schon längst hättest besuchen wollen? Deine Liebsten sind im letzten Jahr umgezogen, aber Du hattest noch keine Zeit, die neue Wohnung zu besichtigen. Dabei wären sie nur eine Stunde von Dir weg? Zu wenig Zeit, zu viel zu tun – wir kennen alle dieses Problem. Dabei müssten wir uns die Zeit einfach nur nehmen und wenn es nur alle zwei Wochen ist. Die Zeit mit der Familie und den Freunden entspannt, gibt neue Eindrücke und ist ein kurzer Ausflug von Alltag und Pflichten. Den sollte man sich gönnen, auch um soziale Kontakte zu pflegen. Wer sonst lädt einen auf die nächste Silvesterparty ein oder fährt mal gemeinsam in den Urlaub? Mit wem lassen wir es am Festival krachen oder gehen mal ins Kino? Niemand man so etwas gerne alleine, also ran an’s Telefon und gleich alte Bekannte und Freunde anrufen. Eine Neujahresmail oder ein kurzer Anruf, um ein gutes Neues zu wünschen können dabei schon der erste Schritt in die richtige Richtung sein.

Top Vorsatz Nr. 2: Mehr Sport

Ja, das kennen wir. Wer von uns sollte sich nicht doch noch etwas mehr bewegen? Der zweitbeliebteste – oder notwendigste? – Vorsatz der Deutschen ist mehr Sport zu treiben. Mehr als 50% nehmen sich vor, sich im kommenden Jahr mehr zu bewegen. Das klingt ja toll, denn Bewegung hält fit und gesund, gleicht uns aus und setzt Glückshormone frei. Zu Beginn des Jahres ist deshalb gerade der Ansturm auf die Fitnessstudios extrem hoch. Die Umkleiden sind voll und die Geräte besetzt. Auf den ersten Blick scheinen viele ihren Vorsatz in die Tat umzusetzen. Die Mehrheit der Neujahres-Sportler lässt allerdings spätestens gegen Mitte Februar die Zügel wieder schleifen. Dann gibt es wieder mehr als genug freie Plätze an den Geräten und die Fitnesskurse werden wieder spärlicher besucht. Schade, denn gerade wer Sport erfolgreich in seinen Alltag integriert, hat viele Vorteile für seine Gesundheit und sein Gemüt. Keiner erwartet einen gestählten Athletenkörper nach 4 Wochen, aber dennoch kann man bei konsequenten Besuchen im Fitnessstudio, und sei es nur 2 Mal die Woche in einem Zumba-Kurs, deutliche Erfolge verzeichnen. Das ist das Schöne am Sport, finden wir. Wer es durchhält seinen Schweinehund zu bezwingen, der findet sicherlich bald Gefallen an den Erfolgen, einem besseren Körpergefühl, mehr Gelenkigkeit oder einem rassigen Hüftschwung. Sportarten sind vielfältig und bieten für jeden garantiert das richtig: Vom Tanzkurs in der Gruppe über Spinning mit Musik, Yoga, Krafttraining an den Geräten oder ebenfalls in einem Kurs – viele Studios bieten für alles eine Schnupperstunde, um seine Vorlieben auszuloten, bevor man sich an Verträge bindet. Wer kein Geld ausgeben will, der geht eben im Wald joggen, besucht den nächsten Trim-Dich-Pfad oder geht im Park Walken. Auch wenn es am Anfang viel Überwindung kostet und sicher anstrengend ist – so muss das sein. Setz Dir erreichbare Ziele, motiviere Dich mit anderen Sportlern, steigere langsam die Intensität deiner Übungen und erwarte am Anfang keine Höchstleistungen. Dann hältst Du auch ganz sicher durch. Die Ausrede, keine Zeit für regelmäßigen Sport zu haben, lassen wir nicht gelten. Also runter vom Sofa und ab zum Training – No pain, no gain!

Top Vorsatz Nr. 1: Nicht stressen lassen!

Die unangefochtene Nummer 1 aller Vorsätze hat indirekt mit allen vorhergehenden Vorsätzen zu tun. Dieses Problem hält uns von all unseren anderen guten Vorsätzen am meisten ab. Ganze 60% der Deutschen möchten im nächsten Jahr Stress abbauen und vermeiden. Wow! Drei von Fünf Deutschen leidet demnach unter massiven Stress im Alltag, sei es im Job oder im Privatleben. Das klingt alarmierend und gleichzeitig nach einem längst überfälligen Vorsatz. Wer längere Zeit unter hohem Druck und Stress leidet, der kann sowohl psychisch als auch physisch krank werden. Wer davon betroffen ist, muss unbedingt selbst die Notbremse ziehen. Wie man Stress vorbeugt und somit sich selbst schont, dafür haben wir ein paar Tipps für euch:

Unsere Tipps gegen Stress:

Wer sich zu viel aufbürdet oder aufbürden lässt, der muss lernen „Nein“ zu sagen. Ob im Job, im Studium oder im Alltag, das erfüllbare Pensum an Arbeit und Verantwortung muss jeder selbst bestimmen und dafür einstehen können. Wer das nicht kann, steht für einem nicht zu erklimmenden Berg an Arbeit und Aufgaben, die ihn am Ende zur Verzweiflung bringen. Dann dem Chef zu sagen, man könne den Auftrag doch nicht pünktlich oder nur halbwegs gut erfüllen, ist mindestens so unangenehm, wie den Auftrag von vornerein abzulehnen. Lieber kleinere Ziele setzen und sich genügend Zeit lassen, um eventuelle Fehler zu korrigieren. Wir sind alle nur Menschen und nicht perfekt. Wer sich dessen bewusst ist und sich das eingesteht, der arbeitet viel stressfreier und sicher auch viel zufriedener.

Gute Vorsätze für das Jahr 2015: Sich mal nichts vornehmen

Nachdem so viele Vorsätze jedes Jahr wiederkehren und sich das Eingeständnis des Scheiterns ungehörig unangenehm anfühlt, haben wir noch eine Idee: Wie wäre es mal mit einem Jahr ohne Vorsätze? Einfach nur gut in das neue Jahr starten und dann sehen, was kommt? Vielleicht hat man ja im Mai richtig Lust auf Joggen und findet zufällig ein neues Lieblingsrestaurant, das einen auf den Geschmack von richtig gesundem Essen bringt. Wir nehmen uns nicht nur vor, dass wir uns ohne zu zögern etwas gönnen, sondern tun es einfach. Viele gute Dinge ergeben sich aus der Situation und jeder benötigt seinen eigenen Anstoß, um Veränderungen umzusetzen. Sich einem völlig neuen Leben zu verschreiben, nur weil ein neues Jahr anbricht, ist für viele offenbar nicht motivierend genug. Ein neues Lebensabschnitt beginnt dann, wenn Du das möchtest. Du möchtest Gewicht verlieren, das geht auch ohne den Silvesterstartschuss ab sofort oder mitten im Jahr. Es ist immer eine gute Zeit, um sein Leben neu zu strukturieren und das kann jeder individuell. Deshalb starten wir einfach ohne bahnbrechenden Vorsätzen in das neue Jahr, außer, dass es ein gutes werden soll. Komme, was wolle. Wie wäre es auch mal mit Vorsätzen für die nächste Woche oder den nächsten Monat? Kürzere, überschaubarere Zeitspannen mit realistischeren Zielen, könnten helfen Ziele zu erreichen.

Wie steht es um Eure Vorsätze? Welche Ziele habt ihr für das kommende Jahr? Habt ihr euch genau diese Ziele schon einmal gesteckt? Warum seid ihr gescheitert und wie wollt ihr es dieses Mal anders machen? Habt ihr Tipps, um Vorsätze knallhart durchzuziehen? Was motiviert euch? Wir sind gespannt auf eure Wünsche und Vorhaben für 2015, erzählt uns doch davon.

Quelle:

http://www.mydays.de/magazin/lifestyle/gute-vorsaetze-2015/

Gute Vorsätze fürs neue Jahr

So halten Sie durch

Mit Sekt und Silvester kommt für viele Menschen auch ein Motivationsschub: Neues Jahr, neues Glück – auf in die nächste Runde, ein besserer Mensch zu werden. Der Jahreswechsel ist ein beliebter Zeitpunkt, Bilanz zu ziehen und neue Vorhaben anzugehen.Dabei braucht man eigentlich keinen besonderen Anlass, um unliebsame Gewohnheiten auf den Prüfstand zu stellen. Psychologen raten, sich auch während des Jahres häufiger einmal die Zeit zu nehmen, innezuhalten und sein Verhalten zu reflektieren. Schließlich kann man gute Vorsätze nicht nur im Januar beschließen.

Realistische Ziele setzen

Dass die Vorsätze oftmals nicht lange eingehalten werden, hat mehrere Gründe. Zum einen sind die Ziele häufig zu diffus und zu unkonkret. Außerdem stehen Ziele manchmal miteinander im Konflikt. Und drittens: Viele Ziele sind zu hoch gesteckt, zu unrealistisch. Fünf Kilo in einem Monat abzunehmen ist nicht nur sehr ambitioniert, sondern im Zweifel auch gar nicht gesund.Jede Veränderung beginnt mit einer Vision. Ein klares Bild von dem angestrebten Leben gibt die nötige Motivation. Halten Sie alle Erfolge und Rückschläge in einem Tagebuch fest. Meist hilft das Aufschreiben, um sich über unbewusste Handlungen klar zu werden.

Alternativen vorwegnehmen

Oft helfen schon ganz einfache Tricks, die an die Vorsätze erinnern und motivieren. Wer sich vorgenommen hat, häufiger Zahnseide zu benutzen, dem hilft ein Kalender am Spiegel, um den guten Vorsatz in die Tat umzusetzen. Wer nur bei strahlendem Sonnenschein joggt, muss bei Regenwetter dennoch nicht schlapp auf der Couch sitzen. Das Zauberwort heißt „Bewältigungsplanung” – das bedeutet: Hindernisse vorwegnehmen, bevor sie auftauchen. Schönwetterjogger können zum Beispiel eine gepackte Tasche fürs Schwimmbad als Alternative für den Fall bereithalten, dass es in Strömen regnet.Auch für künftige Nichtraucher ist es sinnvoll, sich ein Alternativverhalten anzueignen, das das Rauchen ersetzt. Ob Kaugummi kauen, Zähne putzen, zu gesunden Sachen greifen oder mit Freunden telefonieren – Möglichkeiten gibt es viele. Wichtig ist auch, Risikosituationen vorwegzunehmen und nach Alternativen zu suchen, damit es nicht zum Rückfall kommt.

Mit Spaß dabei

Erfolgserlebnisse dienen als wichtige Motivationsstützen. Loben Sie sich nach dem Joggen selbst, und seien Sie stolz auf die zurückgelegte Strecke. Wenn Sie abnehmen wollen, freuen Sie sich auf Obst und Gemüse, und haben Sie Spaß, dabei Fett zu vermeiden. Gruppendruck kann durchaus hilfreich sein. Erzählen Sie Bekannten und Verwandten, dass Sie mit dem Rauchen aufhören. Wer Sie mit Glimmstängel erwischt, bekommt zehn Euro.Versuchen Sie aber nicht, Ihr ganzes Leben auf einmal umzukrempeln, sondern freuen Sie sich über kleine Erfolge. Zum Beispiel: statt einer Schachtel nur noch zehn Zigaretten pro Tag rauchen – oder nicht gleich zehn Kilo Gewichtsverlust in drei Monaten anstreben. Setzen Sie sich kleine Meilensteine und belohnen Sie sich, wenn Sie diese erreicht haben. Sie haben es geschafft, einen Monat nicht zu rauchen? Dann kaufen Sie sich von dem gesparten Geld etwas Schönes. Nach dem ersten Kilo weniger auf der Waage gönnen Sie sich einen Besuch in der Sauna oder eine Rückenmassage. Übrigens: Manchmal darf man seinem inneren Schweinehund auch mal nachgeben, er sollte nur nicht die Oberhand gewinnen.

Quelle:

http://www.zdf.de/volle-kanne/gute-vorsaetze-fuers-neue-jahr-5212954.html

So funktionieren Vorsätze

Dabei ist das Streben nach Besserem nichts Verwerfliches, im Gegenteil: Man muss sich durchaus ab und an daran erinnern, das Beste aus sich heraus zu holen, um es nicht zu vergessen und um dem Vorbild wieder jenen Rang einzuräumen, den Terminkalender, Trott und Trägheit zwischenzeitlich besetzt halten. Vergessen sollten Sie allerdings alle spontanen Ideen vom Typ Nächstes-Jahr-suche-ich-mir-einen-besseren-Job oder Ich-mache-2010-endlich-Karriere. Bringt nichts! Nach dem selben Muster scheitern auch alle Im-kommenden-Jahr-nehme-ich-zehn-Kilo-ab-Diäten. Und zwar aus zwei Gründen:

  • Wer sich zu viel auf einmal vornimmt, scheitert schneller. Und…
  • Die Vorsätze dürfen nicht aus einer Laune heraus entstehen, sondern realistisch und überschaubar geplant werden. Dabei hilft es, das vergangene Jahr Revue passieren zu lassen, die eigenen Stärken zu erkennen und danach erst zu entscheiden, in was es sich lohnt Zeit, Kraft und Mühe zu investieren.

Sich zu viel auf einmal vorzunehmen, ist ohnehin unklug. Schließlich geht es darum, mit alten Gewohnheiten zu brechen. Die sind anfangs wie Spinnweben und später wie Drahtseile, sagt ein spanisches Sprichwort. Sie abzulegen geht nicht von heute auf morgen. Die Kunst ist, ein großes Ziel, eine Strategie möglichst konkret zu entwerfen, in Etappen zu zerlegen und diese anschließend konsequent und mit aller Kraft zu verfolgen. So weiß man heute aus der Motivationsforschung, dass Menschen mehr Elan zeigen, ein Ziel zu erreichen, je näher sie diesem kommen. Also planen Sie möglichst greifbar und konkret. Im kommenden Jahr weniger zu essen ist übrigens kein konkretes Ziel! Jeden Montag, Mittwoch und Freitag auf den Nachtisch zu verzichten, dagegen schon. Eine gute Hilfe ist zudem, sich die Vorsätze exakt aufzuschreiben. Sonst verzettelt man sich – oder verwirft sie ein paar Tage danach wieder. Apropos Zettel: Wenn Sie sich die Vorsätze notieren, dann am besten so, dass Sie immer wieder darauf stoßen:

  • Ein guter Ort für den Merkzettel „5 Kilo abnehmen!“ ist zum Beispiel die Kühlschranktür.
  • Und das Merkblatt „Der Kunde ist König“ gehört nicht vor die Tür, sondern dahinter, wo der Schreibtisch steht.

Und machen Sie sich nichts vor: Rückschläge werden kommen, keiner ist perfekt! Die US-Psychologen Alan Marlatt und Elizabeth Miller von der Universität von Washington fanden vor einigen Jahren heraus, dass kaum jemand bei seinen Vorsätzen und dem ersten Versuch erfolgreich war, nahezu jeder Fünfte brauchte gar mehr als sechs Anläufe. Mehr noch: Phillippa Lally vom University College in London geht gar davon aus, dass es mindestens zwei Monate, also rund 66 Tage dauert, bis Sie neue (bessere) Gewohnheiten etabliert haben. Und dabei muss man die neue Gewohnheit auch noch täglich praktizieren. Immerhin: Laut Lally ist es nicht schlimm, wenn Sie auch mal einen Tag damit aussetzen – Hauptsache, Sie fangen überhaupt an und bleiben ausdauernd dran. Geben Sie also nicht auf, sondern machen Sie weiter! Denken Sie einfach an das, was Sie bisher erreicht haben – erst recht nach diesem schwierigen Jahr.

Drei Tipps wie Neujahrsvorsätze gelingen

  1. Verbündete suchen. Forscher um Mark Conner vom Institute of Psychological Science an der Universität von Leeds konnten die Effektivität eines zugegebenermaßen nicht allzu spektakulären Tricks nachweisen, um gute Vorsätze zu erfüllen und wünschenswerte Gewohnheiten beizubehalten: Schließen Sie sich dazu mit anderen zusammen – Freunden, Familie, Kollegen. Es ist wie beim Sport oder Fitnesstraining: Alleine rafft man sich nur schwer auf, aber mit einem Partner an der Seite lässt sich auch der stärkste innere Schweinehund besiegen.
  2. Zuversicht üben. Das amerikanische Forscher-Duo Anirban Mukhopadhyay und Gita Johar stellte schon im Jahr 2005 fest, dass es bei den Vorsätzen vor allem auf unseren Erfolgsglauben ankommt. Wer davon überzeugt ist, dass er alte und lästige Gewohnheiten mit genug Willenskraft verändern oder gar ablegen kann, ist ihrer Studie zufolge deutlich erfolgreicher, als jemand, der es nur mal so ausprobiert.
  3. Spaß behalten. Gute Vorsätze müssen immer auch Spaß machen. Sparsamer zu werden, weckt keine Ambitionen. Jeden Monat 100 Euro zur Seite zu legen, um mit dem Gesparten einen Traumurlaub zu finanzieren, schon eher. Jede Veränderung, die Ihnen gelingt, ist ein Schritt vorwärts, für das Sie sich belohnen sollten. Sonst laufen Sie Gefahr, aus Frust und bei ersten Rückschlägen aufzugeben.

Quelle:

http://karrierebibel.de/vorsaetze-einhalten-tricks-fuer-neujahresvorsaetze/

Vote-Auswertung

Neues Jahr, neue Chance

Und, was ist Ihr guter Vorsatz für 2015?

Mehr Sport treiben 2548 22,53%
Meine Partnerin/meinen Partner täglich daran erinnern, dass sie/er mehr Sport treiben soll 442 3,91%
Mehr Zeit mit der Familie verbringen 245 2,17%
Keller aufräumen 355 3,14%
Schluss mit Rauchen! 262 2,32%
Jetzt aber wirklich und in echt und ein für allemal: Schluss! Mit! Rauchen! 300 2,65%
Schwiegermutter besuchen (wenn mal Zeit ist) 39 0,34%
Weniger fernsehen 231 2,04%
Endlich mal ein gutes Buch lesen 273 2,41%
Weniger Fleisch essen (aber mehr Obst und Gemüse) 726 6,42%
Mehr Fleisch essen (und mehr Obst und mehr Gemüse) 347 3,07%
(Ein bisschen) weniger Alkohol trinken 782 6,92%
Jeden Tag ganz viel SPIEGEL ONLINE lesen 637 5,63%
Ein besserer Mensch werden 1039 9,19%
Keine guten Vorsätze mehr machen (klappt eh nie) 3082 27,26%
Gesamtbeteiligung 11308

Quelle:

http://www.spiegel.de/forum/votes/vote-11164.html

Video:

http://www.zdf.de/ZDFmediathek/beitrag/video/2312998/Gute-Vorsaetze-fuer-2015#/beitrag/video/2312998/Gute-Vorsaetze-fuer-2015

Video:

http://www.tvbayern.de/mediathek/video/wie-setze-ich-gute-vorsaetze-in-die-tat-um

Video:

http://www.daserste.de/information/politik-weltgeschehen/morgenmagazin/videos/gute-vorsaetze-2015-so-klappt-s-auch-bei-ihnen-100.html

Video:

http://www.sat1regional.de/panorama-video/article/vorsaetze-fuer-2015-das-will-der-norden-besser-machen-163078.html

Video:

http://www1.wdr.de/mediathek/video/sendungen/lokalzeit/lokalzeit-aus-koeln/videogutevorsaetze100_size-L.html?autostart=true

Video:

http://www.augsburg.tv/mediathek/video/gute-vorsaetze-2015/

Video:

http://www.1730live.de/gute-vorsaetze-was-wollen-die-hessen-und-rheinland-pfaelzer-2015-alles-veraendern/

Video:

Video:

Mejor aprender idiomas en el 2015 y no esperar al 2016

Ventajas aprender idiomas: 7 razones científicas para hacerlo

1. Mejor “flexibilidad cognitiva”

Según un estudio de The Journal of Neuroscience, los adultos que han hablado dos lenguas desde su infancia tienen mejor flexibilidad cognitiva, es decir, tienen más facilidad para adaptarse a una circunstancia nueva o inesperada que los adultos que sólo hablan una lengua. En el estudio, los participantes tenían que completar una tarea de flexibilidad cognitiva; aunque tanto los adultos monolingües como los bilingües fueron capaces de completarla, los bilingües lo hicieron con más rapidez y además determinadas partes de su cerebro necesitaron menos energía para llevarla a cabo.

2. Agilidad mental durante más tiempo

Esto también se cumple en las personas que aprenden una segunda lengua siendo ya mayores, de acuerdo con un reciente estudio publicado en Annals of Neurology. En la investigación, se realizaron tests de inteligencia a los participantes, hablantes nativos de inglés, cuando tenían 11 años y unas décadas después, cuando cumplieron los 70. La gente que hablaba dos o más lenguas mostró mejores capacidades cognitivas (especialmente en los tests de inteligencia general y de lectura) con respecto a su nivel de base en comparación con las personas que sólo hablaban una lengua.

3. Las palabras se ven de forma diferente a como lo hacen los monolingües

La gente que habla dos lenguas puede procesar ciertas palabras más rápido, sobre todo si dicha palabra tiene el mismo significado en ambas lenguas, según un estudio de Psychological Science. Gracias a la tecnología de movimiento ocular, los investigadores descubrieron que las personas bilingües pasan menos tiempo observando los llamados “cognados” (palabras de distintos idiomas que comparten la misma raíz morfológica, como por ejemplo, “lune” en francés y “luna” en español), lo que sugiere que su cerebro necesita menos tiempo para procesar la palabra, explicaba Scientific American.

4. No hay inmunidad al Alzheimer, pero sí se desarrolla de forma más tardía

Cualquiera puede padecer Alzheimer, pero las personas bilingües desarrollan esta enfermedad cuatro o cinco años más tarde que las monolingües, de acuerdo con los descubrimientos presentados en el encuentro de 2011 de la American Association for the Advancement of Science. En el estudio participaron 450 pacientes con Alzheimer, la mitad de los cuales habían hablado dos lenguas la mayor parte de sus vidas.

5. Los niños resuelven mejor los problemas

Parece que los niños bilingües realizan mejor las tareas que implican creatividad y capacidad de resolución de problemas, según una investigación publicada en el International Journal of Bilingualism. En el estudio participaron 121 niños, la mitad bilingües, y se les pidió que completaran tareas relacionadas con la repetición de series de números, la resolución mental de problemas matemáticos y la reproducción de patrones con bloques de color, explicaba HealthDay.

6. Su cerebro cambia de tarea con más facilidad

Los niños bilingües pueden ser más rápidos al cambiar de tarea, de acuerdo con un estudio de Child Development. En el estudio, tanto niños bilingües como monolingües tenían que observar imágenes de animales o figuras de colores en una pantalla de ordenador. Cuando a los niños se les pidió que pulsaran un botón para cambiar de las imágenes de animales a las imágenes de colores, los niños bilingües lo hacían más rápido.

7. La capacidad de pensar en otra lengua ayuda a tomar decisiones más razonadas

Cuando la gente piensa en otra lengua tiene más probabilidades de tomar una decisión racional en una situación problemática, según una investigación de 2012 de la revista Psychological Studies. Debido a que las personas, por naturaleza, son reacias a la pérdida, tienden a tomar decisiones que la minimicen, aunque la balanza esté inclinada a su favor. No obstante, investigadores de la Universidad de Chicago descubrieron que cuando la gente piensa en una lengua extranjera, esto les da distancia, lo cual les ayuda a tomar decisiones más deliberadas y menos dependientes de las emociones. “Quizás el factor más importante es que una lengua extranjera tiene menos resonancia emocional que la lengua materna”, comentaba Sayuri Hayakawa, investigadora del estudio. “Una reacción emocional puede conllevar decisiones motivadas por el miedo más que por la esperanza, aunque las probabilidades nos sean muy favorables”.

Fuente:

http://www.huffingtonpost.es/2014/07/01/beneficios-de-aprender-idiomas_n_5514494.html

6 de cada 10 españoles estudian inglés por motivos laborales

El inglés está cada vez más presente entre los españoles, que se preocupan día tras día en hablarlo con la mayor fluidez posible. Ante la actual crisis económica, tener un buen currículum vitae y un nivel alto de inglés se considera esencial para poder conseguir trabajo en un mercado cada vez más competitivo y exigente.

Así lo refleja un amplio estudio realizado por ABA English, academia online especializada en una metodología de aprendizaje única basada en los principios del método natural.

Según datos de la reciente investigación elaborada entre más de dos millones de alumnos, el 59% de los españoles estudia inglés por razones laborales, un porcentaje mayor a la media mundial, situada en un 54%. Cada vez hay más estudiantes que consideran que hablar una lengua extranjera es clave para lograr una carrera profesional más fructífera en un mundo cada vez más globalizado. No obstante, el 17% de los españoles reconoce que cursa inglés por sus inquietudes culturales de aprender un nuevo idioma, mientras que un 14% lo hacen para hablar con mayor fluidez en sus viajes al extranjero y el 10% restante por motivos varios.

Los españoles, muy interesados en aprender inglés

Está a la orden del día el bajo nivel de inglés de los españoles en comparación con muchos otros países de la Unión Europea. Hasta un 18% de las personas que acude a aprender la lengua no cuenta con ningún tipo de formación previa al respecto, mientras que un 40% lo hacen tras haber dado sus primeros pinitos en la escuela. Un 27% asegura haber estudiado ya algún curso en academia o en clases particulares. El 15% restante tiene como experiencia previa búsquedas por Internet, entre otras.

Ante la evidente falta de nivel, los españoles se están poniendo manos a la obra para ser cada vez más competitivos en el mundo laboral. Tanto es así que ABA English ya cuenta con cerca de 350.000 de alumnos (17% en cuanto a porcentaje del estudio se refiere) en este país. Lo mismo ocurre con los italianos (17,2), los brasileños (11,8%) y franceses (10,6%). Otros de los países que lideran este ranking son México (8,2%), Colombia (4,2%) y Canadá (2,9%).

El inglés, un valor añadido para trabajar

Tener un buen nivel de inglés es algo deseado por millones de españoles, conscientes de que se pueden quedar aislados laboralmente si no son capaces de hablar la lengua con fluidez. Las empresas valoran que sus empleados estén tratando de perfeccionar su dominio del inglés. Tanto es así que el 57% de los españoles que estudian inglés se encuentran además trabajando. Un dato que refleja la estrecha relación existente entre trabajar y hablar inglés. El resto de los encuestados están buscando trabajo (23%) o aún estudiando (20%).

¿Cuestión de hombres o de mujeres?

A diferencia que en el pasado, son ya muchas las mujeres que ocupan cargos directivos y de alto nivel. Sus inquietudes por aprender son mayores, incluso para mejorar su formación con el dominio de una lengua extranjera. Según el reciente estudio de ABA English, el 54% de los españoles que cursan inglés son mujeres, mientras que el 46% restante son hombres.

Los más mayores, los nuevos estudiantes

Tenemos la tendencia a pensar que el estudio de inglés está hecho para los más jóvenes. Sin embargo, es cada vez más frecuente ver cómo la gente mayor se interesa por aprender una nueva lengua, ya sea por motivos familiares -como puede ser el caso de querer entender un nuevo idioma para viajar a ver a un hijo que vive en el extranjero- o por la simple razón de enriquecerse culturalmente.

Sea como fuere, lo cierto es que el 15% de los españoles que cursa inglés tienen 55 años o más, mientras que el 23% iguala o supera la barrera de los 45 años. El 27% de los estudiantes de esta lengua extranjera tienen entre 35 y 44 años, un 22% entre 25 y 34 años, mientras que, sorprendentemente, los menores de 25 años sólo representan el 14% del total.

Fuente:

http://ecoaula.eleconomista.es/interstitial/volver/216172702/campus/noticias/6261491/11/14/6-de-cada-10-espanoles-estudian-ingles-por-motivos-laborales.html

Una de cada tres ofertas de trabajo pide saber idiomas y el inglés es el más demandado.

Una de cada tres ofertas de empleo en España requiere conocimientos de, al menos, un idioma, según se recoge en el último informe Infoempleo Adecco del mes de noviembre. Esta tendencia sigue al alza y viene determinada por la actividad laboral que se desarrolla en el puesto de trabajo, los referentes de conocimiento especializado para ese puesto y la nacionalidad de la empresa.

El inglés sigue siendo la lengua más demandada, con el 88,9% de las ofertas. Le sigue (de lejos) el alemán, que se convierte por primera vez en la segunda lengua con el 7,2% de las ofertas, desbancando al francés, que desciende a la tercera posición con el 7,1% de los puestos de trabajo.

Pero, a pesar de que la mayoría de las empresas lo requiere, ¿por qué todavía en España el inglés no se domina correctamente? ¿aprender inglés es realmente complicado para los españoles? ¿cuáles son los motivos de que cause tanta confusión?

1- Familias lingüísticas distintas

El inglés no es una lengua romance, sino que es de origen germánico, por lo que cuenta con sonidos vocálicos que no tenemos. El sistema del español está compuesto por 5 vocales, mientras que en inglés hay más del doble de sonidos vocálicos. Este hecho deja a los españoles más vulnerables que, por ejemplo, los portugueses, ante el inglés. Nuestros vecinos parten con ventaja al contar con un sistema vocálico todavía más complejo que el anglosajón.

2- Traducciones al pie de la letra

El apasionante mundo de las malas traducciones del español al inglés, y viceversa, parece inagotable. Es importante saber que once a day no se traduce como “once veces al día”, o que cuando queremos destacar en inglés que algo “es la leche”, no hay que soltar It’s the milk.

3- Despiste de género

Los ingleses sufren aprendiendo que “moto” es una palabra femenina, o que “planeta” es masculina, a pesar de sus terminaciones. Pero nosotros también nos encontramos con dificultades cuando tratamos de usar en inglés nuestro pronombre “su”, que se acaba desdoblando en his, her o its. Un apunte vital de acordarse si no queremos dar a entender que nuestra novia es un hombre, o que nuestro padre es en realidad una mujer.

4- La ortografía y la pronunciación

El inglés parece carecer de reglas de ortografía y de pronunciación. En castellano, por ejemplo, la “a” siempre se pronuncia “a”, sin complicarnos la vida. En cambio, en el inglés la “a” puede sonar “a”, como en el caso de Apple, o “ey”, como en “ape”. Y si la vocal se combina con otra, la pronunciación se enreda todavía más.

5- Sílaba tónica

Algunas palabras que terminan con el sonido “el” se escriben “-el”, tales como “novel” o “cancel”, pero otras van con “-le” como cable o little. ¿A qué se debía todo esto? Muy sencillo. Las palabras que terminaban en “-el” tenían sílaba tónica aguda, es decir, al final. Pero el idioma ha ido evolucionando y su forma de escribir ya no refleja su pronunciación.

6- Arbitrariedad histórica

Muchos esfuerzos se hicieron en el pasado para estandarizar la forma de escribir el inglés. No obstante, en muchas ocasiones los académicos encargados de ello acabaron creando más caos del necesario.

Por ejemplo, en el siglo XVI decidieron insertar una “b” en las palabras dette (deuda) y doute (duda) para así recordar mejor su raíz latina. Ahora las vemos escritas como debt y doubt, claro que ambas “b” son mudas.

7- Dos son compañía

En castellano los verbos cambian con el sujeto, por lo que no necesitamos mencionarlo. Así, podemos decir tranquilamente “jugó” y entender que se está hablando de la tercera persona del singular. Pero en el inglés es otra historia. Si decimos play podemos estar hablando de él, pero también de nosotros, de ellos… ¡Imposible tenerlo claro! Por ello, en inglés es vital indicar siempre el sujeto si queremos que nos entiendan.

Fuente:

http://www.libremercado.com/2014-12-02/por-que-a-los-espanoles-nos-cuesta-aprender-ingles-1276534972/

9 razones por las que la gente no alcanza la fluidez en inglés

1. “No soy bueno con los idiomas”

Es cierto que algunas personas son mejores aprendiendo idiomas que otras, pero tienes que aceptar que hay gente que simplemente, con o sin un don, lo anhelan más.

En este sentido, el mejor don que puedes tener es REALMENTE QUERER APRENDER. Al menos que tengas algunas deficiencias de aprendizaje serias, estás en perfectas condiciones para aprender inglés. Puede que requiera de más dedicación y paciencia, mejores estrategias, hábitos de estudio y conciencia de tu estilo de aprendizaje; pero decir que lo que te detiene es el hecho de que no eres muy bueno con los idiomas, no es una buena excusa.

La gran mayoría de la gente que ha aprendido a hablar inglés como una segunda lengua no tiene un don., sino que han aprendido a través del trabajo duro y persistente, evitando excusas y superando los obstáculos que todo el mundo afronta.

2. “Me da mucha vergüenza hablar”

Si no lo usas, lo pierdes. La vergüenza o la pereza que impide que hables hará que olvides todo lo que has aprendido hasta ese momento en tu proceso de aprendizaje. Éste es el gran problema que muchos institutos tienen: no crean suficientes oportunidades para hablar en situaciones auténticas.

Si no usas las cosas básicas que aprendes, ningún tipo de gramática avanzada te ayudará a recordar las cosas que has aprendido superficialmente y olvidado por falta de ponerlas en práctica.

Sumado a esto, el hecho de no hablar contribuye a un bloqueo psicológico de todo el proceso de aprendizaje. Así que ¿cuál es el mejor consejo? Abre tu boca. Ya sea en el aula, en la ducha, con amigos que hablan poco o mucho, o con extranjeros en la vida real o por Skype, deja de sentir vergüenza y ABRE TU BOCA.

3. “Los adultos no aprenden idiomas muy bien”

A pesar de que es cierto que un adulto no tiene la misma habilidad que un niño para aprender un idioma extranjero, creo que muchos no nos estamos dando el crédito suficiente. Ser un estudiante adulto tiene muchas ventajas, como por ejemplo: mayor consciencia de nuestro proceso de aprendizaje, el hecho que sabemos lo que queremos, y el hecho que podemos planificar nuestro proceso.

Mientras que es cierto que la mayoría de los estudiantes de idioma adultos nunca perderán completamente su acento, es posible reducirlo usando métodos inteligentes. Sin embargo, si te estás comunicando bien, ¿cuál es el problema con tener un acento? Es quienes somos, de dónde venimos, y una parte importante de nuestra identidad. A veces incluso nos hace sonar sexy y exóticos.

El mundo está lleno de estudiantes de idioma adultos que hacen un excelente trabajo comunicándose y no hay razón por la que no puedes ser uno de ellos.

4. “No tengo tiempo”

No necesitas inscribirte en un instituto de inglés, pagar mucho dinero, o  disponer de varias horas libres por día.

Con tan solo inscribirte y asistir al programa adecuado tendrás mucha ayuda y recibirás una estructura adecuada. Si realmente no tienes tiempo, usa tu imaginación y aprende de la mano de la tecnología en los momentos que más te convenga.

Inglés para la vida es un excelente sitio para comenzar. Allí encontrarás muchos podcasts gratuitos que puedes descargar para aprender mientras, por ejempli, manejas tu auto. Además puedes hacer uso de blogs, videos de Youtube, y muchos otros recursos gratuitos. Si te esfuerzas lo suficiente buscando, encontrarás toneladas de recursos que te ayudarán a aprender inglés sin necesidad de que gastes un centavo.

5.“Necesito ir a un país de habla inglesa”

No necesitas viajar al otro lado del océano para entrar en contacto con el idioma. Hay personas que hablan inglés en todos lados si realmente te tomas el tiempo para buscarlos, y cuando estés en un punto de tu aprendizaje en el que la “inmersión” es algo que te daría un gran impulso, hay otras opciones también.

Puedes encontrar extranjeros en tu ciudad. En Belo Horizonte conozco tres comunidades internacionales: Real Life English, Minas Internacional, y Couch Surfing. Aparte de esto puedes organizar tu vida de forma tal que recibas un constante flujo de inglés nativo, con recursos como podcasts, radios online, programas de televisión, películas, y música.

Lo más importante es hagas del inglés una parte de tu vida. Encuentra la forma para hacerlo divertido.

6. Falta de un propósito claro

Mucha gente no tiene un verdadero PORQUÉ por el cual aprender un idioma. Aun si es cierto que tienes que estudiar inglés por tu profesión, si ésta es la primera cosa que se te viene a la cabeza cuando piensas en el idioma, el proceso de aprendizaje será largo, lento y tedioso. Esto conlleva a la falta de amor por lo que haces y a tener un enfoque mecánico.

Aquellos que aprenden el idioma por motivación externa, generalmente no lo disfrutan. Se aburren y cansan fácilmente y no muy a menudo se dedican a ello.

Entonces, ¿cuál es la solución? Busca un propósito más profundo y cultívalo. Piensa en lo que estás aprendiendo y usa esto como una fuente de inspiración. Aquí encontrarás una inspiradora historia de propósito y perseverancia aplicada al aprendizaje de un idioma.

7. Falta de responsabilidad

Mucha gente pretende pagar para que alguien aprenda inglés por ellos, o adquirir el idioma como si fuera un chip que se inserta en el cerebro. No entienden que para aprender un idioma, uno necesita asumir la responsabilidad que ello implica, y no dejar el aprendizaje en las manos de un profesor, instituto o circunstancias de la vida.

Por supuesto, un instituto o un profesor también tienen sus propias responsabilidades a cumplir, pero el profesor en si es más un facilitador que debe mostrarle al estudiante la puerta al aprendizaje. TÚ eres el que tiene que caminar a través de ella con tu propia fuerza de voluntad.

El inglés no es un chip en tu cerebro, sino un proceso personal en el que debes trabajar todos los días. Sí, TODOS LOS DÍAS. La excelencia (=fluidez) no es algo fácil o rápida. No se obtiene con esfuerzos al azar de dos veces a la semana.

8. Falta de un buen plan/método

Si quieres aprender inglés, necesitas decidirte, clarificar los motivos, investigar bien el camino hacia el éxito, y recién entonces ordenar tu vida y ejecutar. A menudo mucha gente no organiza su vida en torno a un aprendizaje exitoso del inglés porque no tienen un buen plan, no se hacen un tiempo para aprender día a día (afuera del aula), y no investigan qué es lo que hace que un instituto y/o método sea bueno.

La gente busca soluciones rápidas y sencillas a los problemas que tienen que afrontar. Si no tienes éxito aprendiendo inglés, detente y pregúntate a ti mismo “¿por qué quiero aprender?” y asume la responsabilidad de tu propio aprendizaje. Y RECIÉN ENTONCES  puedes comenzar a buscar gente que te pueda ayudar.

Reflexiona acerca de las cosas que he mencionado aquí y luego conversa con tus amigos que han tenido éxito aprendiendo inglés. Pídeles consejos, investiga en internet, visita varias instituciones, observa algunas clases, y aprende a diferenciar lo que es un uso astuto del marketing y lo que es verdadera calidad.

9. Falta de imaginación

La vida y el inglés no son dos cosas separadas cuando usas tu imaginación para aprender. El problema es que la mayoría de la gente trata al inglés como si fuera una materia de la escuela, lo cual es el peor modo para aprender un idioma. A pesar de que estas estrategias pueden (en cierta medida) ayudar, la fluidez en el inglés no se consigue a través de la memorización, gramática o libros de ejercicios.

La fluidez es una danza, un arte, una práctica y una pasión. El estudiante debe relacionar su experiencia de vida con el idioma, para así poder hacer que su imaginación y estilo de estudio fluyan, y para poder dar significado al proceso de aprendizaje. Esto va de la mano con tener un sentido de propósito (#6) porque la imaginación generalmente proviene de un propósito.

Éstos son algunos signos que pueden indicarte que no estás usando tu imaginación: no te diviertes, no tienes ansias por aprender, inventas excusas, y no utilizas tus habilidades naturales.

Entonces, ¿cómo incentivar tu imaginación? Clarifica cuál es el propósito que te lleva a querer aprender y conéctalo con lo que haces y disfrutas, incluyendo tus habilidades naturales, tus intereses, y tu vida. Eso es imaginación.

Qué puedes hacer hoy

Un desafío para ti: tómate 20 minutos para pensar qué es lo que te detiene. Realiza un lluvia de ideas. Anota en un papel un millón de ideas sin filtro alguno. ¿Por qué quieres aprender inglés? ¿En qué eres bueno y cómo puedes aplicar eso al inglés? ¿Cómo puedes cultivar placer por aprender inglés?

No dejes que ninguna excusa te distraiga. Asume la responsabilidad y acepta las respuestas. Piensa acerca de algo que amas hacer e imagina cómo sería si tuvieras la misma pasión por el inglés. Recuerda: “la vida es un viaje, no un destino”. Exactamente lo mismo es tu aprendizaje del inglés. La pregunta del millón es: ¿cómo podrías disfrutar cada paso y al mismo tiempo estar seguro que estás en el buen camino hacia la fluidez? La respuesta solo la sabes tú.

Fuente:

http://reallifeglobal.com/la-fluidez-en-ingles/

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2015: Nuevos Propósitos?

Viajar, pasar tiempo con la familia y trabajo, los propósitos para 2015

El 39 por ciento de los españoles tiene como propósito principal para 2015 hacer un viaje por Europa; seguido de un 29 por ciento que desea pasar más tiempo con la familia y los amigos; y un 23 por ciento, que espera conseguir un trabajo en el año que entra, según recoge el ‘III Barómetro Cofidis de la ilusión‘.

El estudio, elaborado por la firma de investigación Gfk y por Cofidis con una base muestral de 2.200 entrevistas, revela también que los españoles añadirán a su lista de propósitos proyectos relacionados con la salud y el bienestar. Así, el 23 por ciento espera cuidar la alimentación; un 20 por ciento se propone hacer más deporte; y el 15 por ciento quiere dejar de fumar en 2015.

La sociabilidad es otro de los proyectos que los españoles esperan conseguir con el nuevo año. En este sentido, el informe señala que un 18 por ciento de se plantea conocer gente nueva o ampliar el círculo de amistades.

Por otro lado, aumenta el interés por la formación, pues un 16 por ciento tiene el propósito de estudiar o formarse y el 14 por ciento se plantea mejorar o aprender un idioma en 2015.

Entre los proyectos que los españoles consideran “más probables de conseguir” en 2015 figuran comprarse una casa (88 por ciento), hacer un viaje (79 por ciento) y comprarse un coche (74 por ciento). Sin embargo, en cuanto al índice de probabilidad, comprarse una casa es uno de los proyectos que los encuestados consideran menos factibles, pues sólo el 45 por ciento afirma que sea viable. Por su parte, un 85 por ciento de los jóvenes confía en terminar sus estudios universitarios el próximo año.

En el ámbito laboral, el 23 por ciento de los españoles encuestados espera conseguir un trabajo, seguido por aquellos que confían en lograr un aumento de sueldo y un ascenso. Asimismo, se muestran optimistas en lo que a las mejoras laborales se refiere, pues el 40 por ciento cree que conseguirá un aumento de sueldo los próximos meses.

Las posibilidades de cumplir los propósitos se reducen en el área personal, pues este año disminuye la probabilidad de ejecución en casi todos los proyectos. Los españoles se plantean hacer más deporte (76 por ciento), cuidar la alimentación (83 por ciento) o tener más tiempo para uno mismo (81 por ciento), no obstante un 68 por ciento no cree que consiga mejorar sus metas deportivas; el 74 por ciento duda de comer de forma más sana; y un 59 por ciento sospecha que tendrá poco tiempo para el mismo.

Fuente:

http://www.diariodenavarra.es/noticias/mas_actualidad/sociedad/2014/12/31/viajar_pasar_tiempo_con_familia_trabajo_los_propositos_para_2015_189554_1035.html

Propósitos de 2015, metas realizables

Los más comunes

Hacer propósitos cuando se celebra el Año Nuevo es una costumbre tan antigua como la celebración misma, pues ya los babilonios hacían propósitos, el más popular era devolver las herramientas agrícolas que les habían prestado sus vecinos y los antiguos romanos establecieron el propósito de pedir perdón a los enemigos.

En el comienzo del año, asociado en algunos casos con la tradición de comer doce uvas se plantean nuevas metas, nuevos proyectos, nuevos amores y sueños. Los buenos propósitos de año nuevo podrían llenar en algunos casos  miles de páginas de algún libro  pero lamentablemente, pocos serían los ejemplos de los que se lograron cumplir al final.

Adelgazar, ahorrar, dejar de fumar, hacer ejercicio, comer más sano, cambiar de empleo, cambiar de carro, aprender un idioma, estudiar, viajar, son algunos de los propósitos más comunes que se incluyen en los planes de Año Nuevo. Desafortunadamente muchos de ellos se quedan a mitad de camino y se convierten nuevamente en actividades que se aplazan periódicamente cada que las manecillas del reloj anuncian un nuevo primero de enero.

¿Por qué no se cumplen los propósitos?

De acuerdo con el doctor Jairo Quiceno, sicólogo clínico y coach en programación neurolingüística, las razones por las que  estos propósitos no se cumplen están asociadas a la falta de compromiso, “visto como la responsabilidad que una persona asume consigo misma para poder materializar su propósito no a través de la intención sino a través de la acción”, explica Quiceno.

En segundo lugar, a la gran mayoría de los seres humanos, y estamos hablando de casi el 95 % de las personas, les falta autodisciplina, que es la decisión que se toma de hacer algo, para poder encaminarnos hacia los propósitos que nos hemos puesto. Por ejemplo, revisar lo que se está comiendo cuando se propone bajar de peso y evitar comer ciertos alimentos que contribuyan al sobrepeso.

Consuelo Moreno bordea los cuarenta y los tres últimos años se ha hecho el mismo propósito: hacer ejercicio por su salud y para mantenerse más delgada.   Sin embargo, ha perdido el foco y se la ha pasado aplazando este objetivo por lo que llama múltiples ocupaciones y algunas excusas como “sólo tengo tiempo a partir de las 9:00 a.m y a esa hora  ya sale un sol muy fuerte”.  Cada año busca una nueva alternativa: “Mi esposo me acaba de regalar un aparato para hacer gimnasia en la casa, esta vez sí lo usaré”, dice.  Sin embargo, ya cuenta con otros elementos para el mismo fin  que nunca ha usado como pensaba.

Precisamente, Quiceno señala que el tercer factor por el cual no se cumplen los propósitos de final de año y tal vez el más importante, es que no se toman como una rutina, “¿cuántas veces termina enero y todavía no se ha empezado a hacer nada para que se cumpla el objetivo trazado?  Eso tiene que ver con la mente subconsciente, porque el consciente sólo plantea escribir los deseos, que es una muy buena idea, pero el subconsciente necesita de la acción”.

https://i0.wp.com/www.enjoyspanishonskype.com/wp-content/uploads/2014/12/prop%C3%B3sitos-de-a%C3%B1o-nuevo.jpgTrascender lo material

Jorge Garcés, profesional y estudioso de la planeación, considera que muchos de los propósitos no se cumplen por las siguientes razones:

1. Parten de la insatisfacción, pues el ser humano se ha preocupado más por añorar lo que le hace falta que por disfrutar lo que tiene, por tanto la insatisfacción es permanente en la medida que no aprendamos a valorar lo que tenemos.

2.No medimos los alcances de lo que queremos obtener. Dejamos al azar del destino que logremos lo que queremos cuando es a partir nuestro que se alcanzan las metas y objetivos.

3. La religiosidad obstaculiza el esfuerzo personal pensando en que Dios todo no lo concede. Cuando es Él quien nos da la fortaleza para que con nuestras capacidades logremos nuestros propósitos.

4. Siempre lo que pedimos normalmente es de carácter material. Nunca nos preocupamos por pedir que espiritual y mentalmente tengamos una actitud y aptitud propositivos frente a nuestros deseos para un nuevo año.

Recomendaciones

Estas son algunas de las recomendaciones que hace el doctor Jairo Quiceno para elaborar y cumplir exitosamente los propósitos de fin de año.

Ir despacio: Los propósitos muchas veces fallan porque son imprecisos o difíciles de cumplir, por ejemplo, si tiene el propósito de ser más amable, un mejor propósito sería hacerle un cumplido a una persona una vez por semana. Para crear confianza es indispensable dar lo que se denomina “el pequeño primer paso”, que irá aumentando paulatinamente.

Establecer un plan: si bien una meta es específica y alcanzable, sólo con establecerla no se convertirá en realidad. ¿Cuáles son los pasos necesarios para lograr la meta? En el caso de decir un cumplido a una persona por semana, un plan detallado podría no ser muy necesario. Sin embargo, pueden incluirse otros tipos de detalles como comenzar con amigos, luego con compañeros de clase, pero nunca con desconocidos.

Ser flexibles: Aún los mejores planes no siempre funcionan tal como se espera así que es importante ser flexibles. A veces se tiene que cambiar un plan y entender que no todas las cosas son perfectas.

Contar con una agenda: puede ser útil para aquellas personas que quieren centrarse en un objetivo determinado. Una vez que el Año Nuevo ha pasado, es fácil olvidarse de los objetivos fijados, pero anotarlos en una agenda puede recordar lo que se quería hacer.

Escribir en presente afirmativo: La gran mayoría de la gente dice: quiero bajar de peso el año entrante, pero lo recomendable es hacerlo en presente. Tampoco decir “el próximo año no voy a comer grasa”, porque la mente subconsciente no captura la palabra “NO”.

Tiempo: desafortunadamente los propósitos se plantean cuando no se está en el mejor estado de lucidez y sin tiempo. Es importante dedicarles concentración y buen tiempo.

Finalmente, Quiceno recomienda contar con una persona que recuerde los propósitos y haga las veces de vigilante para que le ayude a recordarlos.

Fuente:

http://www.elmundo.com/portal/vida/entretenimiento/propositos_de_2015_metas_realizables.php#.VKWAWb-ksvc

Ocho claves para conseguir tus propósitios en 2015 sin venirte abajo

El uno de enero siempre es una fecha de ilusiones renovadas, de nuevos planteamientos, de buscar nuevos proyectos, de proponerse nuevas metas… Y eso les ocurre a millones de españoles que de alguna manera quieren aprovechar el nuevo año para cambiar lo que no les gusta en sus vidas, o sencillamente perseguir objetivos diferentes. Viajar más, buscar trabajo e ir al gimnasio son los tres propósitos que más se plantean los ciudadanos, según una encuesta que ha realizado abc.es.

Pero hay muchos más, como recoge el «III Barómetro Cofidis de la ilusión»: un 29% de españoles desea pasar más tiempo con la familia y los amigos; el 23% espera cuidar la alimentación; un 20% se propone hacer más deporte; el 18% se plantea conocer gente nueva o ampliar el círculo de amistades; un 16% tiene el propósito de estudiar o formarse; el 15% quiere dejar de fumar y el 14% se plantea mejorar o aprender un idioma.

Desde luego, ahora es buen momento para iniciar todos esos proyectos. Pero año tras año las fuerzas del principio se deshinchan con el paso de los días y las semanas. Y lo que se cogió con mucha ilusión se deja pocos meses después.

Mikah de Waart, coach y experto en motivación personal y laboral, comenta que la inmensa mayoría de los intentos para conseguir algo fallan. El 77% de personas mantienen sus propósitos una semana, el 55% un mes, el 40% los mantiene durante seis meses y solamente el 19% aguanta sus conductas nuevas más de dos años, según investigaciones sobre propósitos (Norcross y Vangarelli, 1989). Casi todos han tenido algunas recaídas en la conducta anterior.

Este coach ofrece los siguientes pasos para cumplir de verdad los propósitos y no venirse abajo:

«1. Apunta tus objetivos: Si no tienes la disciplina de escribir tu objetivo, ¿cómo quieres tener la constancia para ejecutarlo?

2. Escribe por qué esta conducta es importante para ti. Determina qué ventajas conllevan tus propósitos para ti y piensa en el impacto positivo que van a tener cuando los consigas. Imagina la cara de tus amigos, de tus familiares, cómo te vas a sentir tú cuando lo tengas, cuánto se van a alegrar tus allegados… Según el investigador americano Icek Ajzen existen tres factores importantes para realizar propósitos:

—Los beneficios del propósito: nos cuestionamos si empezar a hacer, por ejemplo, footing es beneficioso o no, si dejar de fumar es sano o no, etc. Es decir, lo más importante es lo que pensamos sobre la conducta: si la conducta en sí es beneficiosa no importa tanto. Por ello, busca datos que confirmen que tu propósito es beneficioso.

—Pensamos en la opinión de nuestros amigos y familiares. Nos importa lo que van a pensar, sus opiniones: «Mis amigas me van a apreciar, mi pareja se va a pensar que la idea es tonta, etc».

—Cuestionamos si realmente somos capaces de cambiar nuestra conducta. Aquí todo tipo de creencias son importantes. Sencillamente no soy deportista, no puedo decir «no», soy bueno en…

3. Convierte tus propósitos en imágenes, dibujos y frases muy atractivas. Haz un collage con lo que te has propuesto. Solamente escribir un propósito no es suficiente atractivo para empezar todo el trabajo que supone tener que cambiar conductas. Necesitas algo más emocional, algo así como si fuera una foto de tu futuro ideal y «ver» aquél estado que te está esperando. Cuando lo tengas hecho, lee tus propósitos y mira tu collage cada día.

4. Determina tu conducta deseada: qué tienes que hacer. Este es un paso esencial, sin cambios en tu conducta no vas a conseguir nada. Esta es la parte difícil, la prueba de si vas a convertir tus propósitos en realidad. Determina de qué forma vas a actuar para iniciar el camino. ¿Qué es lo que tienes que hacer? ¿Cuántas veces? ¿Cómo vas a planificar tus semanas? ¿Qué días a la semana y que horas al día vas a dedicarle a la conducta nueva? Se lo más concreto y específico posible.

5. Preparación de momentos difíciles. Determina con antelación qué situaciones van a dificultar mantener tu conducta deseada. La mayoría de las personas que empiezan una dieta la dejan en un momento difícil. Puede ser un momento en el que te sientes solo, cansando o has tenido un problema en el trabajo, en casa, etc. Y te convences que ahora no es el momento de seguir con el propósito. Es decir, ya sabes o puedes imaginar con antelación situaciones que te van a poner a prueba. Establece previamente cómo quieres actuar en momentos difíciles y cómo vas a actuar. Por ejemplo, quizás debes comer algo antes de ir a esa cena copiosa, o puedes beber un refresco light en vez de algo que lleve alcohol, avisar a tus amigos con antelación que no quieres fumar, etc. En realidad, ya sabes las situaciones que te han dificultado en anteriores ocasiones mantener tu propósito, así que determina una conducta alternativa por si te vuelve a pasar.

6. Tener un plan B. Si un día recaes y no cumples con tu propósito, no pasa nada. La inmensa mayoría es demasiado exigente consigo mismo. Nos sentimos tan mal si pecamos o caemos una vez, que pensamos que hemos fracasado totalmente: «Ves, ya sabía que lo de dieta no era nada para mí…es que no tengo fuerza de voluntad». Y entonces automáticamente decides que, como has recaído, ya no puedes volver a levantarte y te instalas en tu conducta anterior. Las pocas personas (19%) que consiguen cambios duraderos, es decir, más de dos años, en su mayoría han tenido una o varias recaídas en su conducta anterior y además forma parte del proceso.

7. Pregunta a tus amigos si te quieren ayudar. Asegúrate de que puedes llamarles si pasas un momento difícil en ese proceso para que te puedan apoyar. El hecho de sentir la responsabilidad de no defraudar a tus amigos suele ser un pilar grande de apoyo. Si quieres ir un paso más allá, a lo mejor puedes proponerles realizar los propósitos juntos y animaros a cumplirlos.

8. Date recompensas durante el camino. Por cada pequeño paso positivo que has dado, date una pequeña recompensa. Muchos de los cambios importantes que queremos conseguir son trayectos a medio o largo plazo. Casi todos los propósitos que son importantes requieren un esfuerzo durante mucho tiempo y es importante celebrar los pequeños logros durante el camino. Si por ejemplo quieres perder peso, puedes comprar ya alguna prenda de tu talla deseada, para que sientas que te está esperando al final del camino. Si llevas una semana sin fumar, regálate algo, date algún premio. Así, tu cerebro vincula placer y positividad con los cambios que estás iniciando en lugar de solamente sufrimiento por lo que has tenido que dejar atrás».

Fuente:

http://www.abc.es/familia-vida-sana/20150101/abci-ocho-consejos-cumplirmetas-201412221243.html

Vídeo:

http://www.diariovasco.com/videos/politica/201501/01/nuevos-propositos-para-2015-3968062148001-mm.html

Vídeo:

http://www.antena3.com/canarias/noticias/sociedad/dejar-fumar-aprender-idioma-propositos-mas-habituales_2014123000204.html

Vídeo:

Vídeo:

http://www.aztecanoticias.com.mx/capitulos/sociedad-y-medio-ambiente/173749/video-propositos-pendientes-para-2015

Les Langues d’Europe

Pourquoi une Journée européenne des langues ?

Il ne s’est jamais présenté autant d’occasions de travailler ou d’étudier dans un autre pays européen, mais le manque de connaissances linguistiques empêche bon nombre de personnes de saisir ces opportunités.

Du fait de la mondialisation et des structures des grandes entreprises internationales, les compétences en langues étrangères sont de plus en plus indispensables aux citoyens pour travailler efficacement dans leur propre pays. L’anglais seul souvent ne suffit plus.

L’Europe possède un véritable trésor linguistique: on compte plus de 200 langues européennes, sans compter les langues parlées par les citoyens originaires d’autres continents. Cette ressource importante doit être reconnue, utilisée et entretenue.

L’apprentissage des langues présente des avantages pour tout le monde et à tout âge; il n’est jamais trop tard pour apprendre une langue et profiter des ouvertures qu’elle offre. Connaître ne serait-ce que quelques mots dans la langue du pays qu’on visite (pour les vacances par exemple) permet d’établir de riches contacts.

Apprendre les langues des autres peuples nous permet de mieux nous comprendre les uns les autres et de dépasser nos différences culturelles.

Les compétences linguistiques sont une nécessité et un droit pour TOUS: tel est l’un des principaux messages de la Journée européenne des langues.

Les objectifs généraux sont de développer une prise de conscience:

  • de la riche diversité linguistique de l’Europe, qui doit être maintenue et
    encouragée;
  • de la nécessité de diversifier la gamme de langues apprises (incluant des langues moins répandues), qui se traduit en plurilinguisme;
  • de l’importance de développer au moins un certain degré de compétences dans deux langues ou davantage pour une pleine participation à la citoyenneté démocratique en Europe.

Le Comité des Ministres (…) a décidé de déclarer la célébration d’une Journée européenne des langues le 26 septembre chaque année. (…) Il a recommandé que la Journée soit organisée de manière flexible et décentralisée de façon à répondre aux souhaits et aux ressources des Etats membres qui pourraient ainsi mieux définir leurs propres démarches; il a également recommandé que le Conseil de l’Europe propose un thème commun tous les ans. Le Comité des Ministres invite l’Union européenne à se joindre à cette initiative. Il est à espérer que la Journée sera célébrée en coopération avec tous les partenaires pertinents. Décision du Comité des Ministres du Conseil de l’Europe, Strasbourg (776e réunion – 6 décembre 2001)

Source:

http://edl.ecml.at/Home/WhyaEuropeanDayofLanguages/tabid/1763/language/fr-FR/Default.aspx

La condition humaine

Notre planète compte plus de sept milliards d’habitants qui parlent entre 6 000 et 7 000 langues différentes. Certaines sont parlées par des centaines de millions de personnes – c’est le cas de l’anglais ou du chinois – mais la plupart n’ont que quelques milliers, voire qu’un nombre minime de locuteurs. En fait, 96% des langues du monde sont parlées par à peine 4% de la population du globe. Les Européens ont souvent l’impression que l’on pratique un nombre exceptionnel de langues sur leur continent, surtout en comparaison avec l’Amérique du Nord ou l’Australie. Pourtant, 3% seulement du total (soit environ 225) sont des langues européennes. La plupart des langues du monde sont parlées dans une large zone de part et d’autre de l’Equateur – en Asie du Sud-Est, en Inde, en Afrique et en Amérique du Sud. Bon nombre d’Européens pensent en outre que le monolinguisme est la condition naturelle chez l’homme. Or, plus de la moitié de la population mondiale est bilingue, à un certain degré, et un grand nombre d’individus sont plurilingues. Le monolinguisme est donc loin d’être la « norme ». De plus en plus, la diversité des langues et des cultures est considérée comme une richesse, tout comme la biodiversité dans le domaine de l’environnement naturel. Chaque langue a sa façon de voir le monde et est le produit d’une histoire propre. Toutes les langues ont leur identité et leur valeur et toutes ont une égale pertinence en tant que mode d’expression pour les personnes qui les parlent. Nous savons, grâce à des comparaisons entre les vitesses d’apprentissage de la parole chez les enfants, qu’aucune langue n’est intrinsèquement plus difficile à apprendre qu’une autre.

La structure de la langue

La langue est un système arbitraire de sons et de symboles utilisé par un groupe de personnes pour communiquer entre elles, exprimer une identité culturelle, entretenir des relations sociales ou comme source de plaisir (œuvres littéraires par exemple). Les langues diffèrent par leurs sonorités, leur grammaire, leur vocabulaire et leur structure du discours, mais toutes sont des entités extrêmement complexes. Le nombre des phonèmes – voyelles et consonnes – varie selon les langues, de moins d’une douzaine à plus d’une centaine. Les langues européennes se situent dans une moyenne comprise entre 25 phonèmes environ (par exemple l’espagnol) à plus de 60 (comme l’irlandais). Les alphabets transcrivent ces sons avec plus ou moins de précision : certaines orthographes (par exemple le gallois) sont très « phonétiques », d’autres (comme l’anglais) beaucoup moins. Sur le plan de la grammaire, chaque langue comporte des milliers de modes de formation des mots et de construction de phrases. Chacune a un vocabulaire très vaste pour répondre aux besoins de ses utilisateurs ; dans le cas des langues européennes, où le vocabulaire scientifique et technique est très riche, le lexique peut atteindre plusieurs centaines de milliers de mots et de locutions. Chaque locuteur ne connaît et n’utilise qu’une fraction du lexique total d’une langue. Une personne cultivée peut avoir un vocabulaire actif de 50 000 mots, et un vocabulaire passif – les mots compris mais non utilisés – bien plus important. Dans les conversations de tous les jours, on se sert souvent d’un nombre restreint de mots mais avec une très forte fréquence. On estime qu’à 21 ans, une personne a déjà prononcé environ 50 millions de mots. Les langues et les cultures sont vivantes et évoluent donc sans cesse. Les gens s’influencent les uns les autres par leur façon de parler et d’écrire. Les nouveaux médias, comme Internet, offrent aux langues de nouvelles possibilités de développement. Les langues sont en contact entre elles et ainsi exercent des influences mutuelles de diverses manières, notamment par les emprunts. L’anglais, par exemple, a emprunté des mots à plus de 350 langues au cours des siècles ; aujourd’hui les langues européennes lui empruntent à leur tour de nombreux termes.

L’acquisition du langage

L’apprentissage de la langue maternelle se fait essentiellement au cours des cinq premières années de l’enfant, mais l’acquisition de certains de ses aspects (notamment le vocabulaire) se poursuit toute la vie. La première année, l’enfant produit des sons à partir desquels vont se forger les structures du rythme et de l’intonation, puis les voyelles et les consonnes. Vers un an apparaissent les premiers mots compréhensibles. La deuxième année, l’enfant articule des combinaisons de deux mots, puis de trois et quatre mots. A trois ou quatre ans, il forme des phrases de plus en plus longues et complexes. Le vocabulaire passe d’environ 50 mots actifs à 18 mois à plusieurs milliers à l’âge de cinq ans. La langue maternelle est généralement considérée comme la « première langue » qu’apprend un individu. C’est celle qu’il connaît le mieux, qu’il utilise le plus ou à laquelle il s’identifie. Certaines personnes bilingues ont appris deux langues en même temps et de manière si étroite qu’il leur est impossible de dire quelle est leur « première » ou leur « deuxième » langue. Mais la distinction est généralement claire puisque l’apprentissage de la seconde ou de la troisième langue se fait à l’école ou plus tard dans la vie. Il n’y a pas de limite d’âge au-delà de laquelle il est impossible d’apprendre une autre langue. Le bilinguisme est un phénomène complexe. Un mythe très répandu est qu’une personne bilingue possède les deux langues à égalité ; en réalité, il est rare qu’il y ait un équilibre entre les deux. De même, toutes les personnes bilingues n’ont pas les mêmes compétences puisqu’il existe de multiples formes de bilinguisme. Certaines personnes s’expriment dans les deux langues comme des locuteurs de langue maternelle, d’autres ont un fort accent étranger dans l’une des deux. Certains lisent parfaitement dans les deux langues, d’autres dans une seule. Certains préfèrent écrire dans une langue et mais ne savent que parler dans l’autre. Le bilinguisme apporte toutes sortes d’avantages. Il favorise l’apprentissage d’autres langues ; d’une certaine façon, la connaissance d’une deuxième langue facilite l’apprentissage d’une troisième langue. Les bilingues peuvent aussi avoir certains avantages du point de vue de la réflexion. Il a été prouvé ainsi que les personnes bilingues progressent plus rapidement que les monolingues au début du développement cognitif et qu’ils sont, à bien des égards, plus créatifs dans leurs compétences linguistiques. Les bilingues ont le gros avantage de pouvoir communiquer avec un plus grand éventail de personnes. Ils peuvent vivre en profondeur deux cultures, voire plus ; ils communiquent donc mieux avec les autres cultures et sont capables de construire des passerelles culturelles. Ils ont un avantage économique potentiel puisqu’ils ont plus de choix sur le marché du travail. De même, il est reconnu que les entreprises multilingues sont en meilleure position de concurrence que les autres (monolingues).

Familles de langues

Les langues sont liées les unes aux autres comme les membres d’une même famille. La majorité des langues d’Europe ont une même origine dite indoeuropéenne. Elles se regroupent en plusieurs grandes familles englobant la plupart des locuteurs: les langues germaniques, romanes et slaves. La famille des langues germaniques a une branche nordique qui comprend le danois, le norvégien, le suédois, l’islandais et le féroïen et une branche occidentale comptant l’allemand, le néerlandais, le frison, l’anglais et le yiddish. La famille des langues romanes réunit le roumain, l’italien, le corse, l’espagnol, le portugais, le catalan, l’occitan, le français, le romanche, le ladin et le sarde. En revanche le russe, l’ukrainien, le biélorusse, le polonais, le sorabe, le tchèque, le slovaque, le slovène, le serbe, le croate, le macédonien et le bulgare sont des langues slaves. La famille celtique compte l’irlandais, le gaélique d’Ecosse, le gallois et le breton, et l’on observe des mouvements de renaissance du cornique et du manxois. Le letton et le lituanien appartiennent à la famille des langues baltes. Le grec, l’albanais et l’arménien constituent chacun une famille distincte comprenant un seul membre. Le basque est une exception ; c’est en effet une langue non indo-européenne et dont l’origine est inconnue. Par ailleurs, plusieurs familles de langues non indoeuropéennes sont implantées en Europe. Dans le Nord, les langues ouraliennes sont représentées par le finnois, l’estonien, le hongrois, plusieurs langues sâmes et d’autres petites langues parlées dans la partie septentrionale de la Russie, comme l’ingrien ou le carélien. Dans le Sud-Est, nous avons des représentants de la famille altaïque, notamment le turc et l’azéri. La famille caucasienne, parlée dans une zone relativement compacte entre la mer Noire et la mer Caspienne, comprend une quarantaine de langues, dont le géorgien et l’abkhaze. La famille afro-asiatique englobe le maltais, l’hébreu et le berbère. Toutes ces langues utilisent un petit nombre d’alphabets. La plupart des langues ont adopté l’alphabet latin (ou romain). Le russe et certaines autres langues slaves utilisent l’alphabet cyrillique. Le grec, le yiddish, l’arménien et le géorgien ont leur propre graphie. Parmi les langues non européennes largement utilisées sur le territoire européen, citons l’arabe, le chinois et l’hindi, qui ont chacune leur écriture.

Source:

http://edl.ecml.at/Home/Thecelebrationoflinguisticdiversity/tabid/2972/language/fr-FR/Default.aspx

Les langues d’Europe

Il est difficile de connaître le nombre de langues parlées dans le monde. Cette affirmation surprend souvent ceux qui ne travaillent pas dans la linguistique, mais c’est tout à fait vrai. Naturellement, il en est de même en Europe et cela n’est pas étrange.

Dans le continent européen il existe des langues qui ne se parlaient presque plus et qui ont ressurgi récemment (comme le tatar de Crimée, langue parlée par un peuple qui a subi une déportation). Des langues qui arrivent avec les personnes qui les utilisent (comme le chinois). Des langues qui, du fait de la volonté des sociétés qui les utilisent en tant qu’élément d’identification et de cohésion sociale, naissent à partir d’autres déjà existantes (comme le luxembourgeois, une variété locale de l’allemand à l’origine), et des langues qui désirent ressusciter (comme le cornique). Il existe aussi, malheureusement, des langues qui s’affaiblissent (comme l’aragonais). Il est ainsi difficile d’affirmer combien de langues sont parlées en Europe.

De toute façon, on peut considérer que le nombre de langues parlées dans le continent européen, de l’océan Atlantique à la cordillère de l’Oural – mais sans celle du Caucase –, est proche de soixante-dix, sans inclure les différentes langues de signes des différentes communautés de personnes sourdes, ni toutes les langues qu’utilisent quotidiennement les nouveaux européens arrivés du monde entier.

La plupart de ces soixante-dix langues appartient à la famille indoeuropéenne, ce qui veut dire qu’elles ont une origine commune et qu’elles se ressemblent ainsi, malgré que ces ressemblances –par exemple, entre l’italien et le suédois– ne sont souvent détectables que par les spécialistes car elles ne sont pas très évidentes à simple vue. Il existe aussi en Europe des langues appartenant aux familles ouralienne (comme c’est le cas pour le finnois, pour l’estonien ou pour le hongrois) et altaïque (comme le turc ou le tatar) et, de plus, une langue issue de la famille afro-asiatique, le maltais, proche de l’arabe, et une langue dont on ne connaît pas la famille: le basque.

En Europe les langues indoeuropéennes comprennent les langues baltiques (le letton ou le lituanien), les celtiques (comme c’est le cas pour le gaélique irlandais, pour le gallois ou pour le breton), les slaves (comme c’est le cas pour le russe, pour le polonais, pour le sorabe ou pour le macédonien), les germaniques (comme c’est le cas pour le l’anglais, pour le l’allemand, pour le frison ou pour l’islandais) i les romanes (comme c’est le cas pour le catalan, pour le roumain, pour le castillan ou pour l’occitan), et aussi le grec, l’albanais et le romani, la langue indo-iranienne que parlent tant de gitans européens.

Les langues européennes se sont mutuellement empruntées des mots tout au long de l’histoire. Elles en ont bien sûr aussi empruntés des langues des autres continents. Ceci est le fruit d’une interrelation féconde. Ainsi, afin de fournir un échantillon, le turc a apporté à une grande quantité de langues européennes des mots comme par exemple haviar (‘caviar’) et yoghurt (‘yogourt’). Le mot sauna, existant dans beaucoup de langues, provient du finnois.

Aujourd’hui les sociétés européennes ont un défi principal à affronter; elles doivent maintenir la diversité linguistique qu’elles ont toujours développée, sans être contrariantes par rapport à une notable unité culturelle, ainsi que les langues provenant de l’immigration, actuellement très importante. Ceci signifie qu’il faut trouver des formules de communication supranationale ne favorisant l’hégémonie d’aucune langue et qu’il faut aussi encourager toutes les langues du continent qui, pour des raisons économiques ou politiques, se trouvent en situation de faiblesse, ce qui menace leur propre survie.

Source:

http://www10.gencat.cat/casa_llengues/AppJava/fr/diversitat/diversitat/llengues_europa.jsp

Carte des langues d’Europe

 

Carte des langues d'Europe

Source:

http://portal-lem.com/map-les_langues_d_europe.html

La pluralité linguistique dans la pratique des institutions de l’UE

La pluralité linguistique ne doit pas forcément aboutir à une confusion totale des langues. Multilinguisme ne signifie pas que chaque citoyen et salarié dans l’UE doive revendiquer sa langue maternelle dans toute situation. On peut et l’on doit exiger des connaissances linguistiques particulières de la part des fonctionnaires des institutions de l’UE qui font l’objet d’un recrutement spécial. C’est pourquoi les institutions peuvent très bien se comprendre dans quelques langues de travail au niveau administratif, ce qui est déjà le cas en pratique. Le multilinguisme théorique n’est donc pas réalité à tous les niveaux.

Les parlementaires élus par les citoyens sont cependant choisis exclusivement en raison de leur compétence à représenter les citoyens de leur circonscription électorale, et non pas en fonction de leurs connaissances linguistiques. C’est pourquoi on ne peut exiger de leur part qu’ils parlent plusieurs langues étrangères. La pluralité linguistique pratiquée abondamment au Parlement, l’organe le plus démocratique et le plus près des citoyens, devrait être conservée tant qu’il existera des députés qui ont des difficultés à communiquer dans une langue étrangère.

Dans cette constellation, l’apprentissage des langues étrangères est donc une priorité absolue. Non seulement pour trouver un instrument commun de communication mais aussi pour connaître la culture et le concept se cachant derrière chaque langue. La langue est bien plus qu’un outil. Il est évident que les partenaires de négociation connaissant et comprenant ces concepts dans des rencontres interculturelles et dans la recherche de compromis lors de forums internationaux obtiennent beaucoup plus de résultats que ceux qui n’utilisent la langue que comme un simple outil.
Peut-être est-ce précisément la raison pour laquelle des langues artificielles comme l’Esperanto en tant que langue véhiculaire européenne n’ont pas réussi à s’imposer. Les langues artificielles ne sont que des outils de communication n’abritant aucune identité. Il manque à ces langues la vie quotidienne actuelle et la culture nourrissant le concept linguistique qui incite beaucoup de gens à apprendre d’autres langues et qui fait de la langue un vécu appréhendable. L’Europe et ses citoyens parlent des langues différentes. Il est donc logique que l’UE reflète par la diversité de ses langues officielles l’héritage culturel de ses citoyens et leurs identités.

Le citoyen UE multilingue – fondement d’une identité européenne ?

Les critiques voient dans le multilinguisme et l’obligation de traduire dans les 23 langues officielles de l’UE (506 combinaisons linguistiques sont ainsi théoriquement possibles) un obstacle à une action effective au niveau de l’UE. On a déjà mentionné le fait que cela n’est pas le cas en réalité à tous les niveaux d’action et de travail. De plus, la question est de savoir si le multilinguisme est un obstacle à la formation d’une identité européenne et donc à une opinion publique européenne. On peut se demander en outre si une Lingua Franca, ou quelques autres langues véhiculaires devant faciliter le travail au niveau de l’UE, pourraient être utiles aussi en tant que Lingua Franca parmi les citoyens dans la formation d’une identité et d’une opinion publique européennes.

Le groupe d’experts constitué par la Commission en 2006 sur le thème de la pluralité linguistique est arrivé à la conclusion dans son rapport final que le multilinguisme n’est pas la cause du manque d’opinion publique européenne. Ce sont plutôt d’une part les institutions et les organes qui ne sont pas capables d’utiliser un langage compréhensible pour les citoyens. D’autre part, une opinion publique s’est toujours formée jusqu’ici au niveau national. La raison en est qu’il n’existe par exemple aucun journal ou chaîne de télévision européens qui fassent le rapport à l’échelle européenne du calendrier politique de l’UE et qui s’adressent à un public autant européen que national. Le professeur et expert UE Timothy Garton Ash s’est exprimé lui aussi dans ce sens en octobre 2007 dans le Guardian, que le problème de l’UE est toujours un manque d’opinion publique européenne. Créer un sentiment communautaire collectif européen et parler en même temps plusieurs langues est le grand défi européen. Leonard Orban, commissaire au multilinguisme est convaincu que la diversité linguistique de l’Europe peut aussi encourager l’intégration. Comme les sociolinguistes, donc les scientifiques linguistiques qui se penchent sur le rapport entre langue et société, il voit dans les langues la clé pour créer des sociétés intégratives. Seulement là où les gens sont prêts à apprendre la langue de leur voisin, et même si c’est un citoyen parlant une autre langue, une intégration peut fonctionner et réussir.

Avec une génération montante de citoyens européens qui ont dès le départ la chance d’apprendre plusieurs langues et de faire des expériences dans l’étranger européen à l’école, pendant leurs études, au cours de leur formation ou dans la profession, va peut-être émerger une génération qui se considèrera comme « européenne ». Cependant, nous avons tous notre langue maternelle qui nous définit, comme la culture dans laquelle nous avons grandi et dont fait partie en général une langue précise. C’est justement cette diversité qui fait la richesse de l’Europe et qui contribue à notre identité européenne.

Source:

http://www.eurotopics.net/fr/home/presseschau/archiv/magazin/gesellschaft-verteilerseite/sprachen-2008-04/sprachenvielfalt_leibbrand/

Vidéo:

Vidéo:

http://www.franceinter.fr/emission-questions-sur-leurope-leurope-protege-t-elle-ses-langues-minoritaires

European Day of Languages

dayoflangaugesWhy a European Day of Languages?

There have never been more opportunities to work or study in a different European country – but lack of language competence prevents many people from taking advantage of them.

Globalisation and patterns of business ownership mean that citizens increasingly need foreign language skills to work effectively within their own countries. English alone is no longer enough.

Europe is rich in languages – there are over 200 European languages and many more spoken by citizens whose family origin is from other continents. This is an important resource to be recognised, used and cherished.

Language learning brings benefits to young and old – you are never too old to learn a language and to enjoy the opportunities it opens up. Even if you only know a few words of the language of the country that you visit (for example on holiday), this enables you to make new friends and contacts.

Learning other peoples’ languages is a way of helping us to understand each other better and overcome our cultural differences.

Language skills are a necessity and a right for EVERYONE – that is one of the main messages of the European Day of Languages.

The overall objectives are to raise awareness of:

  • Europe’s rich linguistic diversity, which must be preserved and enhanced;
  • the need to diversify the range of languages people learn (to include less widely used languages), which results in plurilingualism;
  • the need for people to develop some degree of proficiency in two languages or more to be able to play their full part in democratic citizenship in Europe.

… the Committee of Ministers decided to declare a European Day of Languages to be celebrated on 26th September each year. The Committee recommended that the Day be organised in a decentralised and flexible manner according to the wishes and resources of member states, which would thus enable them to better define their own approaches, and that the Council of Europe propose a common theme each year. The Committee of Ministers invites the European Union to join the Council of Europe in this initiative. It is to be hoped that the Day will be celebrated with the co-operation of all relevant partners. Decision of the Committee of Ministers of the Council of Europe, Strasbourg (776th meeting – 6 December 2001)

Source:

http://edl.ecml.at/Home/WhyaEuropeanDayofLanguages/tabid/1763/language/en-GB/Default.aspx

Moving into the polyglot age

If someone said to you ‘flisni me mua’, would you know what it meant, or even which language was being spoken? With some 225 indigenous languages, Europe’s linguistic heritage is rich and diverse; a fact to be celebrated. But how good are Europeans at learning the languages of their near (and not so near) neighbours? Many Europeans may think that a monolingual way of life is the norm. But between a half and two-thirds of the world’s population is bilingual to some degree, and a significant number are ‘plurilingual’, that is, they have some level of competence in a range of languages (understanding, and/or writing, and/or talking, …).

Plurilingualism is much more the normal human condition than monolingualism. There are millions of people who think they know no language other than their mother tongue; however many of them know some level of another language. And yet the opportunities to learn a new language are today greater than ever. To emphasise the value of language learning, the Council of Europe established the European Day of Languages (EDL), which is celebrated each year on 26 September. The idea behind the EDL is to encourage ‘plurilingualism’. This is neither new nor obscure. It is a fact of everyday life among many peoples in Africa and Asia, and is the norm in parts of Europe, particularly Benelux and Scandinavia and also around the Mediterranean. And it doesn’t mean frightening people into thinking they have to aspire to ‘native speaker’ level. The object is to be able to communicate, and be understood, according to your own needs and requirements. The international spread of English seems irresistible, and surveys bear out the impression that acquiring some level of English is a priority for the largest number of language learners (one in three claim they can converse in it, according to Eurobarometer).

Yet, once this has been achieved there is no reason to stop at English. Many other languages are also valuable tools to get the most from life’s experiences, whether for work or just travelling. One of the ironies of a globalised world is that the marginal value of English could decline. As more and more people become proficient in today’s ‘lingua franca’, what will make a difference is the ability to speak additional languages. In the worlds of work and education native English speakers will have to compete with candidates who already have their mother tongue, plus English and, increasingly, a reasonable knowledge of a third or fourth language under their belts. And language ability brings more than just economic benefits. It encourages us to become more open to others, their cultures and attitudes, and also promotes greater mental flexibility by allowing us to operate different systems of representation and a flexibility of perspective. We should not underestimate the value of language learning in giving us insight into the people, culture and traditions of other countries. People who can communicate confidently with those of other cultures are likely to be more tolerant. And remember that to be monolingual is to be dependent on the linguistic competence, and goodwill, of others. Learning to use another language is about more than the acquisition of a useful skill – it reflects an attitude, of respect for the identity and culture of others and tolerance of diversity.

The Council of Europe pioneered a programme to enable people to gauge their level of proficiency in a foreign language. The European Language Portfolio project aims to motivate learners by acknowledging their efforts to extend and diversify their language skills at all levels; and to provide a record of the skills they have acquired which can be consulted, for example, when they are moving to a higher learning level or looking for a job at home or abroad. Based on a grid system language learners can assess their abilities –understanding, reading, speaking, and writing – and grade these according to six European levels. These standards have been adopted by the main certification bodies in Europe, by many member states and by the EU, in particular as part of its Europass scheme, a system designed to make individual abilities more transparent and comparable across member states. One of the central planks of the European Day of Languages is to reinforce the idea of language learning as a lifelong process. Many adults believe that having missed (or even wasted) the opportunity to acquire a new language during their years of formal education, it is too late to restart the process. It isn’t. All over Europe, classes, programmes and techniques (from books to CD-ROMs) are available to improve language abilities. What’s often missing is the personal motivation to overcome the ‘language fear factor’. Many people develop their language skills after leaving school or university. This is not so surprising; language learning in school is often seen as an obligation rather than an opportunity. It is only when we begin to explore the world outside, whether for work or leisure, that we come to learn the value of other languages. And for some words of encouragement, each additional language learned becomes progressively easier. So when you have cleared the first hurdle, and you fancy a stab at Hungarian, or Cantonese, just give it a try.

Source:

http://edl.ecml.at/Home/Movingintothepolyglotage/tabid/2970/language/en-GB/Default.aspx

Language factsDid you know that…

01 There are between 6000 and 7000 languages in the world – spoken by 7 billion people divided into 189 independent states.

02 There are about 225 indigenous languages in Europe – roughly 3% of the world’s total.

03 Most of the world’s languages are spoken in Asia and Africa.

04 At least half of the world’s population are bilingual or plurilingual, i.e. they speak two or more languages.

05 In their daily lives Europeans increasingly come across foreign languages. There is a need to generate a greater interest in languages among European citizens.

06 Many languages have 50,000 words or more, but individual speakers normally know and use only a fraction of the total vocabulary: in everyday conversation people use the same few hundred words.

07 Languages are constantly in contact with each other and affect each other in many ways: English borrowed words and expressions from many other languages in the past, European languages are now borrowing many words from English.

08 In its first year a baby utters a wide range of vocal sounds; at around one year the first understandable words are uttered; at around three years complex sentences are formed; at five years a child possesses several thousand words.

09 The mother tongue is usually the language one knows best and uses most. But there can be “perfect bilinguals” who speak two languages equally well. Normally, however, bilinguals display no perfect balance between their two languages.

10 Bilingualism brings with it many benefits: it makes the learning of additional languages easier, enhances the thinking process and fosters contacts with other people and their cultures.

11 Bilingualism and plurilingualism entail economic advantages, too: jobs are more easily available to those who speak several languages, and multilingual companies have a better competitive edge than monolingual ones.

12 Languages are related to each other like the members of a family. Most European languages belong to the large Indo-European family.

13 Most European languages belong to three broad groups: Germanic, Romance and Slavic.

14 The Germanic family of languages includes Danish, Norwegian, Swedish, Icelandic, German, Dutch, English and Yiddish, among others.

15 The Romance languages include Italian, French, Spanish, Portuguese and Romanian, among others.

16 The Slavic languages include Russian, Ukrainian, Belarusian, Polish, Czech, Slovak, Slovenian, Serbian, Croatian, Macedonian, Bulgarian and others.

17 Most European languages use the Latin alphabet. Some Slavic languages use the Cyrillic alphabet. Greek, Armenian, Georgian and Yiddish have their own alphabet.

18 Most countries in Europe have a number of regional or minority languages – some of these have obtained official status.

19 The non-European languages most widely used on European territory are Arabic, Chinese and Hindi, each with its own writing system.

20 Russia (148 million inhabitants) has by far the highest number of languages spoken on its territory: from 130 to 200 depending on the criteria.

21 Due to the influx of migrants and refugees, Europe has become largely multilingual. In London alone some 300 languages are spoken (Arabic, Turkish, Kurdish, Berber, Hindi, Punjabi, etc.).

Source:

http://edl.ecml.at/LanguageFun/LanguageFacts/tabid/1859/language/en-GB/Default.aspx

Self-evaluate your language skills

The ‘Self-evaluate your language skills’ game helps you to profile your skills in the languages you know according to the six reference levels described in the Common European Framework of Reference for Languages (CEFR) developed by the Council of Europe (Language Policy Unit, Strasbourg). The CEFR exists in 39 languages and is used throughout the world in  many contexts.

The game is based on the Self-assessment grid contained in the CEFR and describes language activities.

When answering the questions within the application please remember that this merely aims at setting your language profile and at encouraging you to pursue language learning! The self-assessment full procedure is slightly more demanding!

Play the game:

http://edl.ecml.at/LanguageFun/Selfevaluateyourlanguageskills/tabid/2194/language/en-GB/Default.aspx

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