La Diversidad Lingüística en Latinoamérica

 

¿Por qué el Perú es un país multilingüe y multicultural?
El Perú es un país en el que coexisten diversas culturas y muchas lenguas. Cerrón palomino, lingüista peruano, se refiere a nuestro país como “plurilingüe y multicultural en el que coexisten trece grupos idiomáticos de origen nativo” manifestación de las diferentes etnias y cultural. (Cfr. Cerrón Palomino: 1992, Congr. De Sevilla)
El fenómeno del multilingüismo en el Perú – según Alberto Escobar- presenta las siguientes características:
1.- Existencia de una evidente barrera idiomática, que imposibilita la comunicación entre los pobladores porque el sector mayoritario habla el castellano; otro solo la lengua nativa; y un tercero, con diferente grado de dominio de la segunda, ambas lenguas (por ejemplo los pobladores de Puno y zonas de la región andina – que hablan aymara o quechua- que emigran, por razones de trabajo a la capital o a ciudades de la costa).
2.- Profunda y acusada pluralidad cultural, porque el Perú no solo es un país donde se hablan muchas lenguas, sino que está poblada por diversas culturas y comunidades cuyas creaciones y realizaciones difieren sustancialmente unas de otras, carácter que profundiza por el sentimiento geográfico regional, étnico o racial, por la oposición entre costeños y serranos, ciudad y campo; norte, centro y sur, blancos o indios, indiferencia o ignorancia de la presencia de la selva, etc.
3.- Jerarquización y diferencia valorativa de las lenguas. El multilingüismo en el país no solo se caracteriza por el hecho de que las lenguas son diferentes entre sí – lo cual es obvio- , sino porque las mismas están dotadas de diferentes grados de prestigio derivado de su amplitud comunicativa y de las funciones que se les reconoce. (Cfr. Lozano Alvarado, Los senderos del lenguaje, 1994 p.100)

Cerrón Palomino explica el por qué de esa característica: “Si se toma en cuenta la distinción tradicional del territorio peruano en costa, sierra y selva, la distribución geográfica de tal conglomerado lingüístico es desigual, pues la gran mayoría de los grupos idiomáticos se localiza en la Amazonía. En efecto, once de ellos son exclusivamente selváticos; y los dos restantes, el quechua y el aru, son eminentemente serranos, si bien el primero ha logrado expandirse también a la selva”.

Por otro lado, El castellano se habla no sólo en toda la costa, donde ya no se registran lenguas indígenas (la última de ellas se extinguió hacia la primera mitad de este siglo), sino que dada su condición de lengua dominante, se le encuentra bastante generalizado, especialmente en las ciudades del interior tanto andino como selvático. Esta “relativa homogeneidad lingüística que presentan actualmente la costa y la sierra peruanas, en contraposición al mosaico idiomático de la selva- según Cerrón Palomino- es el resultado de diversos procesos de nivelamiento idiomático-cultural ocurridos en los dos últimos milenios, y en los cuales el quechua y el aru primeramente, y el castellano después, jugaron un rol decisivo, con avances, retraimientos y extinciones que distan lejos de haber concluido aun en la actualidad”.

En el plano institucional –sostiene el mismo autor- que la sociedad peruana se caracteriza por ser marcadamente multiglósica. “De hecho, la constitución política del estado legitima la condición heteroglósica del país, al otorgarles el estatuto de lengua oficial al castellano, de lenguas de uso oficial al quechua y al aimara, y el de simples patrimonios culturales a las numerosas lenguas de la selva”.

Esta jerarquización implícita a la par que otorga hegemonía al castellano, relega a un segundo plano al quechua y al aimara, y silencia a los idiomas selváticos. Sostiene Cerrón Palomino que las medidas tendientes a buscar una coigualdad idiomática en favor de las lenguas serranas respecto del castellano, como por ejemplo la oficialización del quechua en 1975, sólo quedó en el terreno de las buenas intenciones. Sin cambiar realmente el régimen establecido, puesto que la “situación multiglósica responde al carácter de la sociedad peruana, cuyos estratos dominantes, de habla eminentemente castellana, monopolizan el control político y económico del país en desmedro de los segmentos dominados, en cuya base se encuentran, completamente desposeídas, las comunidades indígenas tanto serranas como selváticas”. Del los casi 22 millones de habitantes del Perú (censo de 1981), se calcula que 72,62 % son castellano-hablantes y un 27,38 % hablantes de vernáculo. De estos, el 16,31 % son monolingües y el 11,30% bilingües de lengua indígena y castellano. De esta misma población el 88% son quechua-hablantes, el 7% aimara hablantes y el 5% se distribuyen entre los distintos hablantes de lenguas de la Amazonía.

Fuente:

http://protagonistasdelmundo.wikispaces.com/DIVERSIDAD+LING%C3%9C%C3%8DSTICA+EN+EL+PER%C3%9A+%28FCC+4TO+SEC+TAREA%29

LENGUAS HABLADAS EN PERU

Las lenguas habladas han sido clasificadas en dos grupos: las lenguas amerindias y las lenguas no amerindias. Las primeras son aquellas lenguas que se hablaron en el Tahuantinsuyo y son originarias del continente americano, junto unas 600 lenguas más de este grupo, cada cual con sus propias características y diferencias. Las lenguas no amerindias, en cambio son aquellas lenguas originarias de otros continentes: castellano, inglés, chino, francés, portugués, italiano, alemán, etc.

Lenguas Amerindias

También llamadas vernáculas, nativas o aborígenes. Son, como ya se dijo, aquellas lenguas nativas del Perú, las que estuvieron presentes antes de la llegada de los españoles.

Según el lingüista norteamericano Joseph Greenberg, las lenguas nativas de América se derivaron de una lengua hipotética llamado “El amerindio”, lo cual sería como el Indoeuropeo en el caso de las lenguas de Europa occidental y parte del Asia.

Las lenguas amerindias se hablaban desde el actual territorio de Canadá, hasta las tierras de la Patagonia de Chile. Se estima que hay 600 lenguas amerindias en la actualidad, habladas por alrededor de 18 millones de personas.

Esta información es valiosísima debería ser motivo de mayores estudios y necesitan una mayor atención por parte del Estado y la sociedad hegemónica económica, social y políticamente. Esperemos que la clase gobernante tome una actitud más inclusiva y una verdadera voluntad política para proteger y velar por estos grupos culturales y lingüísticos que nos preocupan ahora. No olvidemos que si una lengua se extingue, en realidad se está extinguiendo toda una cultura y un saber ancestral y milenario en cuanto a ciencias, ingeniería, medicina natural, entre muchos otros beneficios que se terminarían en el olvido, relegados tras las generaciones posteriores y tras la castellanización inminente.

Las lenguas amerindias se agrupan en lenguas andinas (dos familias lingüísticas: quechua y aru) y lenguas amazónicas (16 familias lingüísticas).

Las lenguas amerindias en el Perú, como se observa se agrupan en dos: las lenguas andinas y las amazónicas. Las andinas están formadas por dos familias lingüísticas: la Quechua y la Aru; en cambio las lenguas amazónicas están agrupadas en 16 familias lingüísticas con sus respectivos dialectos.

Familia Quechua

Es la familia lingüística más hablada en América (Perú: 3 199 474 hablantes). Es hablada en 20 de los 24 departamentos (No es hablada en Tumbes, Piura, La Libertad y Tacna)

Según el lingüista Alfredo Torero, se originó en la costa central (Chincha) y se difundió por razones socioeconómicas. Este mismo lingüista sanmarquino ha clasificado al quechua en Quechua I y Quechua II (anexamos cuadros)

Familia Aru

Es la segunda familia lingüística más hablada del Perú y la tercera más importante de Sudamérica (después del quechua y el guaraní-tupí). Está conformada por dos lenguas: ( cauqui y aimara).Es hablada en cuatro países de Sudamérica (Perú, Bolivia, Chile y Argentina).Fue estudiada por Marta Hardman.

Lenguas Amazónicas

Está formada por 42 lenguas diferentes. Están en proceso de acelerada extinción (debido a factores sociales, políticos, culturales, económicos y religiosos). Han sido agrupadas en 16 familias lingüísticas Población aproximada de hablantes: 170 000.

El Problema del Bilingüismo y la Interculturalidad

Actualmente el Estado, a través del Ministerio de Educación y el Proyecto Curricular Nacional, promueve la educación bilingüe e intercultural; además de inclusiva. Es una excelente iniciativa que, sin embargo, todavía está en proceso de asimilación. Esto es que el proyecto está dado, ahora falta que se ponga en práctica y que el Estado promueva real y efectivamente este proyecto que parece positivo y más integrador. Hace falta entonces mayores incentivos, capacitaciones y publicidad. Esto compete tanto al Estado como a las universidades que detenta una facultad de educación y a los maestros que están en ejercicio de su profesión. Si no estamos capacitados para llevar a cabo este proyecto educativo, entonces ¿quién lo hará por nosotros?

Educación y alfabetización no debe ser nunca sinónimo de castellanización: es necesario que valoremos y preservemos cada una de nuestras culturas y lenguas nativas y que trabajemos por una sociedad más justa y por un Perú más digno.

Finalmente, un factor primordial asociado a la pervivencia actual de las lenguas nativas es la pobreza. La pobreza extrema nos permite entender tanto su pervivencia como -paradójicamente- su retraimiento. En las diez provincias clasificadas como de menor índice de desarrollo de la niñez en el Perú, el 83% de la población tiene una lengua indígena como lengua materna (UNICEF-INEI 1995:34). Situación parecida se da en Bolivia. ¿Quién puede querer seguir hablando la lengua que lo identifica como extremadamente pobre? Es también significativo que tanto en el Perú como Bolivia esas 10 provincias más pobres son de predominio quechua (salvo dos provincias amazónicas, una en cada país). Es decir: ¿a más pobreza, más persistencia de la lengua indígena? o ¿a más persistencia de la lengua indígena más pobreza? La pobreza parece contribuir, en una primera instancia, al mantenimiento alto de la lengua. Pero cuando la población está en perspectiva de salir de la pobreza (migración, comercio creciente, más y mejor escolaridad, etc) entonces parece necesario que las mejoras en el nivel de vida conlleven también abandono de la lengua asociada a la pobreza.

Leer más:

http://ciudadliteraria.blogspot.com.es/2010/09/peru-pais-multilingue-y-pluriclatural.html

Ser extranjero en la propia tierra

La discriminación en todas sus formas afecta a todos los países de Latinoamérica, pero hay un tipo en particular que perturba de manera directa a millones de personas: en América Latina y el Caribe, quienes no manejan el idioma español son extranjeros en su propia tierra. Que un individuo hable en dialectos indígenas lo aparta del resto; así lo demostró el Banco Mundial, que aseguró que no entender el español hace mucho más complicado acceder a un trabajo digno y estar bajo un sistema de salud.

El 23 de abril se celebró el día del idioma Castellano en honor al escritor Miguel de Cervantes Saavedra. Sin embargo, hay muchos latinoamericanos que aún no pudieron leerlo porque ellos hablan lenguas indígenas y no comprenden el lenguaje español. Este es un ejemplo pequeño de lo que día a día deben enfrentar millones de personas en la región, que son discriminadas por su idioma.

Una de las implicancias más importantes que acarrea no hablar el idioma con el que se comunican “todos” se encuentra dentro del ámbito laboral. Al momento de tener una entrevista para determinado puesto de trabajo, si la persona no habla español y en cambio habla en dialectos, entonces no se le ofrece el trabajo. Es de esta misma forma que los millones de discriminados quedan también, muchas veces, por fuera del sistema de la salud. Ante esta realidad, estudios recientes demostraron que los más jóvenes, por vergüenza, prefieren no aprender las lenguas de su pueblo; y que en caso de saberlo, lo esconden, principalmente de los compañeros que no lo hablan.

De hecho, según la UNESCO, cerca de un quinto de los pueblos indígenas en América Latina han dejado de hablar su lengua materna, aunque existen muchos dialectos que aún tienen un número de hablantes significativo. El deseo de construir una cultura pura y casta, sin interferencias de culturas minoritarias,  ha llevado al poder político a despreocuparse de la suerte que puedan correr las lenguas indígenas en la región; lo que ha demostrado la incapacidad para manejar el fenómeno del multilingüismo, que se traduce en acciones que buscan simplificar complejas situaciones sociales y culturales, y que terminan por hacer desaparecer a las lenguas indígenas.

El Banco Mundial aseveró que desde México hasta Argentina la desigualdad se ve reflejada principalmente en las minorías raciales: el 50% de los pobres de la región son afrodescendientes, y en la población indígena latinoamericana la tasa de mortalidad infantil es hasta 3.5 veces más alta comparada con la población no indígena. A su vez, la esperanza de vida puede llegar a ser de 30 años menos entre la población indígena, de acuerdo a investigaciones sobre desarrollo social.

Los nativos latinoamericanos dejaron una huella fundamental en la identidad de las naciones de América. Sin embargo, la dominación colonial generó un discurso en el cual la calidad moral, la capacidad mental y el modo de vida de los pueblos conquistados quedaban en duda. La vida de los indígenas comenzó a ser normada desde lo ajeno y fueron juzgados como un todo homogéneo. Las diferencias internas fueron bruscamente borradas y muchos de los dialectos autóctonos también.

En las últimas décadas, en América Latina apareció una legislación que reconoce las lenguas indígenas. Este hecho por sí mismo constituye un paso positivo, aunque muchas veces haya quedado sólo en el nivel de las declaraciones.

Además, como forma de responder a las necesidades y demandas educativas de las poblaciones indígenas en América Latina, surgieron diversas formas y propuestas de atención educativa que se identifican bajo la llamada ‘educación bilingüe intercultural’. El papel que en ello han jugado las organizaciones indígenas ha sido decisivo. En la actualidad, casi todos los países latinoamericanos están desarrollando programas de este tipo, desde el Estado o la sociedad.

Perú es uno de los países que más lucha para que el quechua se siga escuchando por las calles del país. Antes de las elecciones de 2011, estudiosos peruanos resaltaron la importancia de la conservación de este idioma y remarcaron que quieren frenar la discriminación que sufren los que lo hablan. “Su reconocimiento como lengua oficial en la Constitución es un mero simbolismo, un saludo a la bandera, porque las lenguas nativas siguen humilladas y proscritas y se desprecia al quechuahablante”, sostuvieron. Sin embargo, los congresistas peruanos, durante las diferentes sesiones, se han pronunciado en contra de oficializar todas las lenguas de Perú y de dar garantías de inversión en publicaciones y educación para los pueblos nativos en su propia lengua.

La discriminación en Perú, para el Banco Mundial, es un caso particularmente preocupante . Por ejemplo, del total de peruanos sin acceso a la salud, más del 60% hablan quechua. La discriminación es tan patente que muchos quechua hablantes (el 13% de la población peruana, según el censo de 2007) deciden no transmitir el idioma a sus descendientes por temor al rechazo y a la burla.

El idioma oficial de Venezuela es el castellano. De todas formas, los idiomas indígenas también son de uso oficial para los pueblos y deben ser respetados en todo el territorio de la República por constituir patrimonio cultural de la humanidad y de la Nación. Así quedó establecido en la Constitución de 1999.

Por otro lado, en Bolivia hubo un cambio profundo en cuanto al reconocimiento de las lenguas, derechos y culturas de los pueblos indígenas. Con la Ley de Reforma Educativa en 1994, se adoptó la educación bilingüe intercultural como política pública y se sancionaron dos modalidades en relación con la lengua: la obligación por parte de los indígenas de aprender el español y la posibilidad de los hispanohablantes de aprender alguna lengua indígena. Con el primer presidente indígena en el poder a partir de 2006 (Evo Morales) Bolivia está pasando por un proceso refundacional de la Nación, utilizando una nueva política lingüística con base en el plurilingüismo y en la valorización de las lenguas indígenas.

Leer más:

http://diarioelmirador.com.ar/12385/dialectos-indigenas-la-discriminacion-de-ser-extranjero-en-la-propia-tierra.html

Presentación:

http://prezi.com/_wczujhuit3j/el-multilinguismo-en-el-peru/

Vídeo:

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